Quintana Roo.— La propuesta del nuevo esquema de acceso universal a los servicios de salud en México ha encendido alertas entre derechohabientes, quienes advierten que, sin una ampliación previa de la capacidad médica, podría agravarse la saturación en hospitales públicos.
El planteamiento busca permitir que cualquier ciudadano reciba atención en instituciones como el IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar, sin importar su afiliación, con el objetivo de ampliar la cobertura médica en el país.
Preocupación por falta de capacidad
El profesor jubilado Victoriano Teh López señaló que actualmente ya existen deficiencias en la atención, principalmente por la escasez de especialistas, medicamentos y tiempos prolongados para estudios o cirugías.
“Durante años hemos aportado al sistema y aun así enfrentamos retrasos; una radiografía o una operación puede tardar meses”, expresó.
Riesgo de mayor saturación
Advirtió que, de implementarse el acceso universal sin fortalecer la infraestructura, la situación podría empeorar para los pacientes actuales, al incrementarse la demanda en hospitales que ya operan con limitaciones.
Indicó que la falta de médicos y recursos es una realidad que impacta directamente en la calidad y oportunidad de la atención.
Llamado a mayor inversión
El derechohabiente consideró que ampliar el acceso a la salud puede ser positivo, pero solo si va acompañado de inversión suficiente en personal médico, equipamiento, medicamentos e infraestructura.
Subrayó que garantizar una atención digna requiere no solo abrir el sistema, sino reforzarlo para evitar que la saturación afecte a quienes dependen de estos servicios para tratamientos oportunos y, en muchos casos, vitales.






















