José María Morelos, Quintana Roo.— Productores del sur del estado alertaron sobre el riesgo de desaparición de frutas tradicionales debido a las condiciones del suelo y los efectos del clima, situación que impacta directamente la diversidad agrícola de la región.
La productora Maximiliana Aké May, originaria de la comunidad de La Presumida, explicó que especies como el caimito dulce, el marañón y el limón dulce son cada vez más difíciles de encontrar o producir en la zona.
Suelo y clima, factores determinantes
De acuerdo con la productora, uno de los principales retos es la composición del suelo, predominantemente calizo, lo que dificulta la retención de humedad y limita el desarrollo de ciertos cultivos.
A esto se suman las condiciones climáticas, que han reducido la viabilidad de algunas especies tradicionales.
Adaptación del campo
Ante este escenario, algunos productores han optado por sembrar hortalizas de ciclo corto como rábano y cilantro, cultivos que requieren menos tiempo y pueden sostenerse con riegos constantes en temporadas de sequía.
Aké May detalló que en su parcela aplica prácticas como el uso de composta para enriquecer la tierra, así como la construcción de bordos o “ollas” alrededor de los árboles, con el fin de captar agua de lluvia y conservar la humedad.
Diversificación para resistir
Actualmente, la productora mantiene cultivos de aguacate, mango, ciruela y anona, además de preparar nuevas siembras de mandarina y chinalima, como parte de una estrategia para diversificar la producción y adaptarse a las condiciones actuales.
Riesgo para la diversidad agrícola
La situación refleja los retos que enfrenta el campo en Quintana Roo, donde los cambios en el entorno natural obligan a modificar prácticas agrícolas y ponen en riesgo la permanencia de especies tradicionales.
Productores advierten que, de no atenderse estas condiciones, podría perderse parte del patrimonio agrícola de la región.






















