JMM.-El próximo martes 12 de noviembre, el colectivo Miatsil Maya, dedicado al astroturismo en José María Morelos, llevará a cabo una jornada de ciencia recreativa en el Centro Cultural Bicentenario, a partir de las 6 de la tarde. Esta iniciativa, en colaboración con el Instituto de la Juventud Morelense, forma parte de un programa gubernamental cuyo objetivo es preservar el cielo oscuro, una característica valiosa para la biodiversidad y la calidad ambiental.
Dailan Díaz, representante de Miatsil Maya, explicó que esta actividad busca sensibilizar a la comunidad sobre los efectos de la contaminación lumínica y cómo afecta tanto a la observación astronómica como a la fauna local. «Estamos ubicados en una región con cercanía al monte y la selva, donde habitan diversas especies nocturnas. Sin embargo, la excesiva iluminación artificial ha disminuido la presencia de luciérnagas y otras especies que antes eran comunes en nuestras comunidades. Hoy, para verlas, tenemos que alejarnos de la ciudad», comentó.
Durante la convivencia, los asistentes podrán participar en talleres de ciencia recreativa, observación astronómica mediante telescopios, y recibirán información sobre la importancia de los cielos oscuros. «Observaremos la Luna y los planetas, especialmente Júpiter, y aprenderemos a identificar constelaciones. Además, abordaremos los impactos de la contaminación lumínica en nuestro entorno», añadió Díaz.
La contaminación lumínica ha comenzado a afectar a los animales nocturnos del estado, tales como aves y murciélagos, ya que altera sus ciclos naturales y su desplazamiento. En grandes ciudades, esta contaminación también perjudica a las aves migratorias, que llegan exhaustas y desorientadas a sus destinos. Díaz enfatizó que en José María Morelos aún existe la oportunidad de mitigar estos efectos y promover un uso responsable de la iluminación, utilizando luces tenues y reguladas en las áreas exteriores de las viviendas.
El proyecto de preservación del cielo oscuro en José María Morelos se suma a una lucha internacional por reconocer la oscuridad del cielo como un recurso natural y un objetivo de desarrollo sostenible. «En países como España, se han impulsado esfuerzos para la declaración de cielos oscuros protegidos. Aquí, el crecimiento poblacional y el aumento de luminarias han influido en nuestra biodiversidad. Es importante que los ayuntamientos regulen el diseño y uso de la iluminación urbana para mitigar estos impactos», concluyó Díaz.
La invitación queda abierta para toda la comunidad, que podrá disfrutar de una noche de ciencia y aprendizaje, un paso más hacia la preservación del cielo Maya y la biodiversidad local.






















