Ciudad de México.— A un año de la implementación obligatoria de los lineamientos que regulan la venta y distribución de alimentos en escuelas, organizaciones de la sociedad civil advirtieron que, si bien se han registrado avances, aún existen importantes retos para garantizar entornos escolares saludables en todo el país.
La Alianza por la Salud Alimentaria hizo un llamado a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para fortalecer las estrategias de implementación, así como garantizar transparencia y rendición de cuentas en los procesos de monitoreo.
📊 Obesidad infantil en México: un problema creciente
México se mantiene entre los países con mayores índices de obesidad infantil a nivel mundial. Actualmente, más de 13 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 19 años viven con sobrepeso u obesidad, de los cuales cerca del 48% presenta riesgos asociados como hipertensión, hiperglucemia y enfermedades hepáticas.
Uno de los principales factores es la mala alimentación, influenciada por entornos escolares donde aún predominan productos ultraprocesados y bebidas azucaradas.
🏫 Cambios en las escuelas: avances y pendientes
De acuerdo con datos recientes, la regulación ha generado algunos avances:
- Solo 3 de cada 10 escuelas venden comida chatarra (antes eran 9 de cada 10)
- 7 de cada 10 escuelas ya ofrecen frutas y verduras
- 71% de las familias reportan loncheras más saludables
Sin embargo, persisten desafíos importantes, como el acceso limitado a agua potable, presente solo en 3 de cada 10 escuelas.
⚠️ Retos en la implementación de la regulación
Las organizaciones señalaron que aún falta consolidar la aplicación de los lineamientos en todos los niveles educativos, incluyendo secundaria y educación media superior.
Entre las principales demandas destacan:
- Claridad en las estrategias de implementación
- Mayor capacitación y monitoreo
- Acceso público a resultados y diagnósticos
- Rendición de cuentas
- Participación ciudadana en la evaluación de la política
🧠 Entornos escolares y salud pública
Especialistas coinciden en que el entorno escolar es determinante en los hábitos alimenticios de niñas, niños y adolescentes, ya que define qué alimentos están disponibles y cuáles se consumen diariamente.
Por ello, la regulación no solo impacta la nutrición, sino también la salud física, mental y el rendimiento académico de los estudiantes.
📈 Hacia una política sostenible
Para garantizar resultados a largo plazo, las organizaciones subrayan la necesidad de coordinación entre autoridades, escuelas, familias y sociedad civil, así como un mayor compromiso institucional.
El fortalecimiento de esta política, concluyen, es clave para revertir la crisis de obesidad infantil y construir entornos escolares más saludables en México.





















