Chetumal.- Rafael del Pozo Dergal, es el Secretario de la Contraloría del Estado, y encargado de vigilar que los impuestos de la ciudadanía sean aplicados honestamente en el presupuesto gubernamental, pero se hace de la vista gorda, ya que cuando logra detectar algo actúa como el tío “lolo, como que no ve nada.
Nos llegó el reporte al El Punto Sobre la i, que esta dependencia es la cueva de Alibaba y los cuarenta ladrones, ya que se el personal está conformado por amigos y familiares, hay conflicto de intereses ya que hasta consanguíneos están en la misma área y el nepotismo esta en su mayor expresión.
“Nos haces tomar cursos de los Derechos Humanos, todo aquel que tenga cargo y personal a su disposición, se los pasa por el arco del triunfo, el hostigamiento está muy cañón, no te puedes negar a realizar una indicación, que no vaya con tu trabajo, porque hay te están jodien.., y toda vía te lo dicen si no aceptas la encomienda, no pasa nada” narró uno de los afectados.
Los medios de comunicación se han cargado de ventilar las corruptelas del Gobierno del Cambio, como el caso de Fernando Méndez, titular del Instituto Quintanarroense de la Juventud, que tenían proveedores que eran una tienda de verduras.
Los tan sonados casos de la desaparecida Oficialía Mayor, que encabezó Manuel Alamilla, las millonarias transas de los uniformes y el supuesto convenio con un medio de comunicación por más de 200 mil pesos.
El Gobierno del Cambio salió igual o peor que el de Roberto Borge, el poder los mareó y se van a ir con las bolsas llenas de dinero, un claro ejemplo es Rafael del Pozo, quien pasó por la dependencia con mas pena que gloria, ya que es parte de la corrupción al no ejecutar a los demás titulares de las dependencias que se están sirviendo con la cuchara grande.





















