El mensaje político en los últimos años apunta al «tiempo de las mujeres«.
Quien parece no entenderlo es Sergio Avilés Demeneghi, el multi cuestionado funcionario electoral que no quiere soltar la presidencia del Tribunal Electoral de Quintana Roo.
Quizá lo que más teme el magistrado es terminar, el tiempo que le resta en el organismo, como un integrante más del pleno.
Y ese es, precisamente, el tema que ahora revisa la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
El expediente, en manos de la magistrada Janine Otálora Malassis, cuestiona la omisión de «designar a una mujer como magistrada presidenta del Teqroo.
Según el juicio 1951 de este año, promovido el pasado 13 de mayo, mantener a Sergio Avilés Demeneghi en la presidencia es contrario a «los principios de paridad de género, alternancia y rotatividad».
Y es que desde diciembre de 2022, Avilés Demeneghi es el único magistrado del Teqroo, tras la salida de Víctor Vivas Vivas, quien al concluir su presidencia en 2021 pasó a ser un integrante más.
A diferencia de su antecesor, Avilés Demeneghi parece decidido a mantener el poder hasta el último día de su magistratura en 2027.
Su presidencia terminó en diciembre de 2024 y entonces, prácticamente, se autodesignó para un periodo más.
Y fue prácticamente una autodesignación, porque era el único magistrado con nombramiento del Senado.
Las otras dos personas que estaban en funciones de magistradas fueron designadas por él mismo para cubrir vacantes, mientras el Senado tomaba una decisión.
Una de ellas cubría la ausencia definitiva de Víctor Vivas desde el 2022 y otra la de Claudia Carrillo Gasca quien renunció en 2024.
Pero, en abril de este año, el Senado de la República designó a Thalía Hernández Robledo y a Claudia Ávila Graham como las nuevas magistradas electorales.
Pese a ello, Avilés Demeneghi decidió mantenerse en la presidencia, en lugar de cederla a una de las nuevas integrantes.
Si bien la legislación (LIPE) establece que la elección de la presidencia se hace en el mes de diciembre, lo cierto es que el mismo artículo 222 de esa ley ordena que la presidencia sea ROTATIVA, lo cual no se cumple.
Al final la decisión será de la Sala Superior del tribunal federal, en principio de la magistrada Otálora Malassis.
Por cierto, esta magistrada es la misma que propuso corregir la reciente sentencia del Teqroo Oficial sobre la elección judicial.
Me refiero a aquella sentencia que le quitó a los quintanarroenses la oportunidad de votar, el 1 de junio, por personas y no por planillas.






















