TULUM.- Habitantes de la comunidad de Chemuyil volvieron a exhibir la deplorable calidad del agua potable que reciben en sus hogares. A través de redes sociales y grupos vecinales, decenas de ciudadanos compartieron imágenes y videos que evidencian un líquido marrón, turbio y con olor fétido saliendo directamente de las tuberías, lo que encendió la indignación generalizada y el temor por los posibles daños a la salud.
La denuncia no es nueva, pero esta vez la gravedad de las imágenes provocó una ola de reclamos en contra de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), a quien señalan por negligencia y por no brindar mantenimiento adecuado a la red hidráulica. Los afectados aseguran que lo que reciben en sus casas no puede considerarse agua potable, sino un residuo contaminado que pone en riesgo a niños, adultos mayores y a toda la comunidad.
«Esto no es agua, es veneno. ¿Cómo es posible que salga así del grifo? Nos quieren enfermar o qué. Esto ya es criminal», expresó doña Martina Gómez, residente de la colonia centro, quien grabó un video donde se observa claramente el líquido espeso y oscuro llenando una cubeta.
Ana Laura Cetz, otra vecina, subió fotos donde el agua sale del lavabo con un tono café intenso. “Nos cobran como si nos dieran agua purificada, pero esto parece lodo. Y lo peor es que ni siquiera avisan ni piden disculpas. Hay niños en las casas, gente mayor. ¿Qué esperan, que haya una epidemia?”, reclamó con enojo.
El agua sucia comenzó a salir la mañana del sábado y continuó durante gran parte del día, afectando distintas zonas del poblado. Algunas personas intentaron filtrar el líquido o dejaron de usarlo por completo, confiando en sus reservas de tinacos y cisternas, mientras otros denunciaban en redes sociales exigiendo explicaciones inmediatas.
“Esto no es la primera vez. Ya estamos hartos. Huele a caño, es espesa, mancha los trastes y nadie da la cara. No es justo que paguemos por este asco de servicio”, sentenció el señor Armando Tuz, quien ha presentado denuncias previas por esta problemática, sin obtener resultados.
Hasta ahora, ninguna autoridad ha emitido una respuesta oficial, ni CAPA ha explicado si se trató de un colapso, una falla de mantenimiento o un problema en el tratamiento del agua. Tampoco se han hecho públicos análisis de laboratorio que confirmen si el agua es segura o representa un riesgo sanitario directo.
Vecinos exigen que se lleven a cabo pruebas inmediatas, se transparente la información y se implementen acciones correctivas. No se trata solo de una falla técnica, señalan, sino de una violación al derecho humano más básico: el acceso al agua limpia.
El clamor es unánime: quieren agua segura, clara y sin contaminantes, no lodo apestoso que parece sacado de una cloaca. En pleno 2025, en una de las zonas más turísticas del país, los habitantes de Chemuyil están cansados de recibir excusas en lugar de soluciones.






















