Por Herlindo Vázquez
Chetumal.-Mientras los operadores de taxis celebran las posibles reformas a la Ley de Movilidad Social, UBER considera un retroceso motivado por presión de grupos de poder.
El director general de UBER en México, Federico Ranero, consideró que tal situación es un retroceso en la materia.
Este martes el Congreso del Estado analizará y se pronunciará respecto a reformas a la Ley de Movilidad Social aprobada con antelación.
El director general de UBER indicó que la aplicación forma parte de la modernización de los esquemas de Redes de Transporte. Porque es un derecho y exigencia de usuarios.
Porque desde septiembre de 2016 hasta diciembre del año siguiente, UBER tuvo mucha demanda de usuarios.
En ese lapso se movió a 130 mil personas y cinco mil familias resultaron beneficiadas indirectamente.
En ese entonces por seguridad de los operadores y necesidad de regular este tipo de transporte, UBER se retiró de Quintana Roo.
Durante el pasado Período Ordinario de Sesiones se aprobó la Ley de Movilidad Social, sin embargo, la presión de grupos de poder que controlan los gremios de taxistas obligó a modificarle en una sesión extraordinaria, señaló.
El director general de UBER solicitó al Jefe del Ejecutivo Estatal impida tales reformas pues van en detrimento de la modernización de los esquemas de transporte.
“Quita los derechos a los usuarios que buscan la opción que más le convenga, no pretendemos conflictos, sino un complemento para beneficio del desarrollo de Quintana Roo, “destacó.
Y es que la aplicación no opera de manera permanente pues el 80 por ciento de sus operadores solo se conecta 40 horas por semana para brindar el servicio, el resto se dedica a actividades económicas complementarias.
Reiteró que UBER permite ganancias a por lo menos cinco mil familias y el fin es complementar el servicio de transporte a quienes le requieran, pues los taxis convencionales, no desaparecerán.





















