Ciudad de México.— La empresa Starbucks anunció que alcanzó la donación de 100 millones de árboles de café a productores en distintas regiones del mundo, como parte de su estrategia para fortalecer la resiliencia del cultivo ante los efectos del cambio climático.
Este hito es resultado de casi una década de inversión en investigación agrícola, enfocada en desarrollar variedades de café más resistentes a condiciones climáticas adversas, como el aumento de temperaturas, cambios en los patrones de lluvia y la presencia de plagas.
🌱 Apoyo a caficultores en América Latina
Desde 2017, Starbucks ha distribuido árboles en países como México, El Salvador y Guatemala, con el objetivo de ayudar a pequeños productores a renovar sus cultivos, mejorar la productividad y garantizar la calidad del café arábica.
Los árboles donados provienen, en gran medida, de investigaciones realizadas en Hacienda Alsacia, la finca global de innovación de la compañía ubicada en Costa Rica, donde se desarrollan prácticas agrícolas sostenibles.
🌍 Cambio climático y producción de café
El cambio climático representa uno de los principales desafíos para la industria cafetalera, ya que afecta directamente la productividad de las fincas y la calidad del grano.
Ante este escenario, Starbucks trabaja en colaboración con Conservation International para implementar prácticas sostenibles que protejan los ecosistemas y mejoren las condiciones de vida de los agricultores.
💰 Financiamiento y capacitación para productores
Además de la donación de árboles, la compañía ha impulsado programas de financiamiento a través del Global Farmer Fund, con el que ha otorgado 100 millones de dólares a pequeños productores para mejorar infraestructura, renovar cultivos y fortalecer su estabilidad económica.
Estos apoyos incluyen asesoría técnica en prácticas agrícolas, gestión de riesgos y adaptación al cambio climático, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
🚀 Próximo objetivo: 50 millones más
Como parte de su estrategia futura, Starbucks anunció que donará 50 millones de árboles adicionales en regiones clave como África, Asia y América Latina, reforzando su compromiso con el abastecimiento responsable y la innovación agrícola.
Especialistas coinciden en que este tipo de iniciativas son fundamentales para asegurar el futuro del café a nivel global, al tiempo que protegen los medios de vida de millones de familias que dependen de este cultivo.





















