Hablemos de deportes, el fin de semana se jugó la final de la Liga Estatal de Beisbol, donde el cuadro de Ejidatarios de Bonfil se coronó en patio ajeno, al vencer por pizarra de 11-5 en el tercer y definitivo duelo, a los Broncos de José María Morelos, la ciudad de Chetumal, una vez más no tuvo representación en el certamen, no es la primera ocasión que sucede esto.
Fue en el 2018 el último año en el que la capital del Estado, Chetumal, participó en la Liga Estatal de Beisbol “Carlos Joaquín González”, como se le denominó, donde la novena de Guerreros de Chetumal, representó dignamente al Sur.
No parecemos una capital, la economía esta de la ching@da, no hay grandes empresas que se comprometan a soltar recursos para que los equipos locales, participan en los certámenes de índole estatal.
Empresas como Sams, Wallmart, Super Aki, Soriana, Aurerra, Telcel, Oxxo, por mencionar algunas, que tienen el capital para poder aportar, no contemplan en su política, el apoyo al deporte local.
Platicaba con un amigo, y me decía que buscan que Chetumal tenga participación en la Liga Estatal de Beisbol, “el presupuesto mensual, oscila entre los 100 mil pesos, hablamos de 20 mil pesos como locales y 30 mil por salida, ya que hay que pagar jugadores locales y refuerzos, umpires, comida y transporte” dijo.
Estamos hablando con varios peloteros de la capital, que están dispuestos a cobrar más barato, con el objetivo de jugar en casa, además que no sacrifican todo el día en estar viajando también.
Recuerdo que en la temporada 2015, el gran esfuerzo la directiva de Guerreros de Chetumal, permitió que la histórica mascota de los Leones de Yucatán, Leoncio, que encarna Francisco Abreu, con todo se reportorio de personajes, estuvo apoyando y animando a la afición othonense.
Desgraciadamente así es, si no le pone las autoridades municipales o estatales gran parte de la nómina, la posibilidad de estar en estos eventos es muy remota, no solo hablo de beisbol, también de baloncesto o fútbol.
Hay “Betito” como te extraño, recuerdo que una vez como buen dictador que fuiste, pediste de la manera más amable a los presidentes municipales, que metieran equipo al campeonato estatal de beisbol, no era de que, si querían, era de que producto de gallina tenían que participar, sin importarte, si las finanzas eran buenas o malas.






















