TULUM.— La alteración y el deterioro de señales viales en puntos clave del municipio se ha convertido en una amenaza latente para la seguridad de conductores, peatones y ciclistas, especialmente en el centro y la zona costera. Ciudadanos de Tulum han alzado la voz para denunciar una problemática que, afirman, es cada vez más frecuente y peligrosa: señales de tránsito tapadas con calcomanías, grafitis o mensajes ajenos a su función, lo que impide su correcta lectura y eleva el riesgo de accidentes.
En vialidades como Satélite, Osiris, Polar Poniente y la carretera costera, se han identificado múltiples señalamientos totalmente cubiertos o distorsionados, dificultando la navegación incluso en cruces de alto tránsito y zonas escolares. Esta situación es especialmente crítica durante la temporada alta, cuando la ciudad recibe a miles de turistas que desconocen la distribución vial del municipio.
“A veces uno no sabe si debe dar vuelta o seguir derecho. Las señales están tan tapadas que ya ni se entienden. En temporada alta esto es más peligroso, con el tráfico y los turistas”, señaló Ricardo Núñez, operador de transporte turístico.
La alteración de estos dispositivos no solo representa un incumplimiento al Reglamento de Imagen y Paisaje Urbano de Tulum, sino también una violación a la Norma Oficial Mexicana NOM-086-SCT2-2015, que exige visibilidad y legibilidad en toda señalización. Además, el Reglamento de la Ley de Movilidad del Estado —vigente desde septiembre de 2024— establece sanciones de hasta 30 UMAs (más de dos mil pesos) para quienes alteren o intervengan señales viales. No obstante, habitantes afirman que tales sanciones no se aplican en la práctica.
“Yo he visto turistas frenando de golpe porque no vieron una señal de alto, o entrando en calles donde no deberían. No es su culpa, simplemente no hay claridad. La ciudad necesita hacer algo al respecto”, expresó Lorena May, vecina de la colonia Tumben Kaa.
Más allá del riesgo, la falta de atención también daña la imagen de Tulum como destino turístico internacional. “Parece que nadie le da seguimiento a este tema. Yo he reportado señales caídas o pintadas y nunca las reparan”, lamentó Hugo Medina, residente de La Veleta.
Vecinos y especialistas coinciden en que el municipio debe implementar con urgencia un plan de limpieza, mantenimiento y reposición de señales, acompañado de campañas de concientización bilingües dirigidas a residentes, turistas y comerciantes. La ciudadanía también exige vigilancia activa y la publicación de un registro de sanciones aplicadas, como medida para frenar el desinterés institucional.
Lo que para algunos podría parecer un tema menor, en realidad representa un grave riesgo para la movilidad y la seguridad pública. La omisión por parte de las autoridades no solo expone a los usuarios de la vía, sino que evidencia la falta de voluntad para resolver un problema que afecta a todos.






















