Chetumal.- Por enésima ocasión esta ciudad contará con un equipo representativo en el campeonato de futbol profesional mexicano en la segunda división de talentos, pero la gran incógnita sigue siendo si la directiva, que encabeza el dizque empresario-funcionario público, Raúl Aguilar Laguardia, buscará y obtendrá patrocinio de particulares o vivirán colgados de la “ubre gubernamental” como hasta ahora lo hacen con el equipo de tercera división.
Es digno y loable reconocer el esfuerzo que hace la administración del gobernador Roberto Borge Angulo por regresar una franquicia de esta categoría a Chetumal, porque es una apremiante ante la enorme cantidad de jugadores que cada año surgen de las escuelas formativas que existen en la ciudad.
Vale la pena recordar que hace cinco años desapareció un equipo local que militaba en citada categoría por falta de recursos económicos.
Motivo por el cual, es cuestionable que dizque empresarios, como el citado Raúl Aguilar Laguardia, aproveche tal situación para seguir lucrando con el fútbol semiprofesional o profesional, como lo ha hecho desde que asumió la presidencia del club tigrillos de Chetumal en la tercera división.
Un gran acierto por parte del Poder Ejecutivo, lástima que existe pseudo-empresarios que todavía pretenden hacer negocio con recursos públicos que destina el gobierno del Estado para apoyar el fútbol profesional.
Cabe señalar que en los próximos días comenzará el scouteo para seleccionar a los 25 jóvenes quintanarroenses, cuya edad fluctúa entre los 19 y 22 años de edad.




















