TULUM. — Por aumento de hasta un 200% en los precios de renta, trabajadores y familias locales se han visto obligados a mudarse a colonias periféricas e incluso asentamientos irregulares, ante la imposibilidad de cubrir los altos costos de vivienda en zonas cercanas al centro de Tulum. El fenómeno refleja una creciente desigualdad habitacional, impulsada por el auge turístico e inmobiliario del destino.
De acuerdo con testimonios de residentes, hace apenas unos años era común encontrar cuartos en renta desde 2,000 hasta 3,000 pesos mensuales. Hoy, esos mismos espacios alcanzan precios de entre 6,000 y 7,000 pesos, lo que representa un incremento que ha desbordado la capacidad de pago de los trabajadores del sector servicios, quienes conforman gran parte de la población activa del municipio.
Fernando Serrano, habitante de Tulum y empleado de un negocio en el centro, señaló que el encarecimiento de la vivienda ha modificado radicalmente las opciones para vivir. “Antes se podía buscar un cuarto en 2,500 o 3,000 pesos cerca del trabajo. Ahora esos precios ya no existen. Lo más económico que uno encuentra es súper pequeño o en mal estado, y aun así no lo rentan fácilmente”, expresó.
Este encarecimiento ha llevado a muchas familias a buscar alternativas fuera del primer cuadro de la ciudad. Las colonias Marites y La Cristal, ubicadas en la periferia, se han convertido en zonas de refugio para quienes buscan precios más accesibles, aunque los costos oscilan entre los 4,000 y 4,500 pesos por cuarto, lo que sigue representando una carga económica importante para quienes perciben ingresos por debajo de los 10,000 pesos mensuales.
Otra opción para algunos son los asentamientos irregulares, conocidos localmente como “zonas de invasión”, donde, pese a tratarse de viviendas improvisadas, sin acceso garantizado a agua potable, electricidad o drenaje, los cuartos se rentan entre 3,000 y 3,500 pesos mensuales. “A pesar de que son palapas o casas endebles, allá también están caros. Pero es lo único que medio alcanza”, agregó.
En contraste, los departamentos tipo estudio en zonas como La Veleta, Aldea Zamá y Región 15, dirigidos principalmente al mercado turístico y a residentes temporales de mayor poder adquisitivo, presentan precios que van de los 10,000 hasta los 25,000 pesos mensuales. Estas cifras se encuentran muy por encima del presupuesto de la mayoría de trabajadores locales, generando una brecha en el acceso a la vivienda.
Organizaciones civiles y vecinos han señalado que esta problemática es consecuencia directa del crecimiento desmedido del mercado de renta vacacional, la falta de regulación efectiva en el desarrollo urbano y la concentración de inversiones en proyectos orientados al turismo extranjero. En este contexto, cada vez más habitantes ven limitado su derecho a una vivienda digna en la ciudad donde trabajan.






















