Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— Aunque Quintana Roo se mantiene entre las entidades con mejor percepción de bienestar en México, una parte importante de su población continúa enfrentando dificultades para llegar a fin de mes, lo que evidencia el contraste entre la calidad de vida percibida y la realidad económica que viven miles de familias.
Así lo revela la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la cual ubica a Quintana Roo con una calificación promedio de 8.66 puntos en satisfacción con la vida, por encima de la media nacional de 8.62, colocándolo entre los estados con mayor percepción de bienestar del país.
La entidad comparte este nivel de satisfacción con sus vecinos de la Península de Yucatán: Yucatán, con 8.70, y Campeche, con 8.66, consolidando a la región como una de las mejor evaluadas en términos de bienestar subjetivo.
Sin embargo, el mismo estudio revela que 16 por ciento de la población de 18 años y más en Quintana Roo manifestó tener dificultad o mucha dificultad para cubrir sus gastos y compromisos financieros al finalizar cada mes.
Aunque este porcentaje es inferior al promedio nacional de 17.3 por ciento, representa que aproximadamente uno de cada seis hogares enfrenta una presión económica constante para cubrir necesidades básicas.
El costo del éxito turístico
La aparente contradicción entre una elevada satisfacción con la vida y las dificultades económicas puede explicarse por las características propias de Quintana Roo.
Como uno de los principales destinos turísticos de México y receptor de importantes inversiones nacionales y extranjeras, el estado registra una intensa actividad económica; sin embargo, esa misma dinámica ha provocado un incremento sostenido en el costo de vida.
Especialistas señalan que el denominado «encarecimiento costero» ha elevado significativamente los precios de la vivienda, las rentas, los alimentos y diversos servicios, afectando principalmente a quienes laboran en el sector turístico y de servicios, cuyos ingresos no siempre crecen al mismo ritmo que los costos.
Bienestar más allá del ingreso
La ENBIARE también muestra que el bienestar percibido por los quintanarroenses no depende exclusivamente de su situación económica.
Factores como el entorno natural, el acceso a espacios de recreación, las oportunidades laborales y la calidad ambiental influyen de manera importante en la percepción positiva de la calidad de vida.
Esta situación explica que, pese a las presiones económicas, Quintana Roo continúe ubicándose entre las entidades con mayor satisfacción personal del país.
Menor estrés financiero que otras entidades
El estudio también coloca a Quintana Roo entre los estados con menor proporción de población bajo estrés económico severo, junto con Yucatán y Campeche.
En contraste, entidades como Guerrero, Oaxaca y Chiapas registran porcentajes superiores al 20 por ciento de personas que enfrentan serias dificultades para cubrir sus gastos mensuales.
No obstante, el INEGI advierte que la persistencia de un 16 por ciento de hogares con problemas para solventar sus necesidades básicas refleja que aún existen importantes desafíos en materia de ingresos, poder adquisitivo y desigualdad social.
Los resultados de la ENBIARE 2025 evidencian que, si bien Quintana Roo mantiene una percepción positiva de bienestar entre su población, el crecimiento económico impulsado por el turismo no se traduce de manera uniforme en mejores condiciones económicas para todos los hogares, manteniéndose el reto de reducir las brechas sociales y fortalecer el poder adquisitivo de las familias.






















