El estado registró una caída de 0.3% en el Valor Agregado Bruto de la economía informal durante el cuarto trimestre de 2025; el empleo y las remuneraciones también mostraron retrocesos.
Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— Quintana Roo se ubicó entre las tres únicas entidades del país que registraron una contracción en su economía informal durante el cuarto trimestre de 2025, al reportar una disminución anual de 0.3 por ciento en el Valor Agregado Bruto (VAB), de acuerdo con las Mediciones de la Economía Informal Trimestral por Entidad Federativa (MEITEF) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Mientras la economía informal nacional registró un crecimiento anual de 4.0 por ciento, Quintana Roo figuró junto con Campeche y Coahuila como los únicos estados que presentaron resultados negativos, reflejando una desaceleración en un sector que representa una fuente importante de empleo e ingresos para miles de familias.
El sector informal tradicional fue el más afectado
De acuerdo con el informe del INEGI, el mayor retroceso se presentó en el sector informal, integrado por negocios no constituidos legalmente, como comercios ambulantes, pequeños establecimientos familiares y otras actividades económicas que operan fuera del marco formal.
En este segmento, Quintana Roo registró una caída anual de 2.7 por ciento, la segunda más pronunciada del país, únicamente por debajo de Campeche.
Además, esta disminución refleja una pérdida de dinamismo en actividades que tradicionalmente absorben mano de obra cuando disminuye la oferta de empleo formal.
También cayó el empleo informal
La desaceleración no solo afectó la producción.
Los puestos de trabajo remunerados dentro de la economía informal disminuyeron 1.7 por ciento respecto al mismo trimestre del año anterior, mientras que a nivel nacional crecieron 3.3 por ciento.
Por otra parte, en el sector informal tradicional la reducción fue aún mayor, al registrar una caída de 8.3 por ciento, una de las más altas observadas entre las entidades federativas.
Los ingresos crecieron, pero por debajo del promedio nacional
Las remuneraciones de quienes laboran en la economía informal mostraron un comportamiento moderado.
Aunque los ingresos aumentaron 2.7 por ciento, el crecimiento quedó muy por debajo del promedio nacional, que alcanzó 9.3 por ciento.
Asimismo, dentro del sector informal tradicional se registró una disminución de 4.2 por ciento en las remuneraciones, lo que evidencia un deterioro en la capacidad de generación de ingresos de estos negocios.
Persiste la informalidad dentro de empresas formales
El estudio del INEGI muestra un comportamiento distinto en las llamadas otras modalidades de la economía informal, integradas por trabajadores que laboran en empresas formalmente constituidas, pero sin acceso a prestaciones o seguridad social.
En este segmento, la producción creció 2.7 por ciento, mientras que los puestos de trabajo aumentaron 1.4 por ciento.
En consecuencia, el informe sugiere que, aunque disminuyó la actividad de los negocios informales tradicionales, continúa la contratación de trabajadores bajo esquemas de informalidad dentro de empresas legalmente establecidas.
El turismo influye en el comportamiento económico
Especialistas consideran que este comportamiento puede estar relacionado con la desaceleración observada en algunos sectores vinculados al turismo, el comercio y los servicios, actividades que representan el principal motor económico de Quintana Roo.
Los pequeños negocios informales suelen resentir con mayor rapidez las variaciones en el consumo y en la llegada de visitantes, lo que impacta directamente en su producción y generación de empleo.
Cambia la composición de la informalidad
Aunque una disminución de la economía informal podría interpretarse como un avance hacia la formalización, las cifras del INEGI muestran un escenario distinto.
La reducción en la producción, el empleo y las remuneraciones del sector informal tradicional estuvo acompañada por un incremento de la informalidad laboral dentro de empresas formalmente establecidas.
Finalmente, el organismo concluye que la informalidad no ha desaparecido en Quintana Roo, sino que ha cambiado de composición, manteniendo el desafío de garantizar empleos con acceso a seguridad social, prestaciones y mejores condiciones laborales.





















