JMM.-Aunque la laguna Chichankanab sigue siendo uno de los ecosistemas más conservados de la región, enfrenta serias presiones que podrían alterar irremediablemente su equilibrio natural. Así lo advirtió el biólogo Arturo Bayona Miramontes, responsable del emblemático proyecto de la Cueva de las Serpientes Colgantes y jefe de estudios ambientales del Gran Acuífero Maya.
Durante una entrevista, Bayona explicó que la laguna —una cuenca cerrada sin entradas ni salidas superficiales— presenta una dinámica natural altamente sensible a las temporadas de lluvia y sequía. Sin embargo, esta fragilidad ecológica se ve cada vez más comprometida por actividades humanas, como la expansión ganadera y agrícola.
“Mientras más aumenta la población y se acerca a la laguna, más se reduce la capacidad del ecosistema de autorregularse”, lamentó el especialista. A través de imágenes satelitales es posible observar la deforestación progresiva para siembra de pastos, una práctica que altera el ciclo hídrico y promueve el aumento de las temperaturas en la zona.
Pero el impacto humano no se limita a la superficie terrestre. En las profundidades de la laguna, las especies endémicas como la guapota (Cichlasoma urophthalmus) enfrentan ahora un enemigo silencioso: la tilapia, un pez de origen asiático introducido por error en años anteriores.
“La tilapia fue introducida para cultivo, pero al romperse las jaulas se dispersó y ahora desplaza a las especies nativas”, explicó Bayona. A pesar de su carácter exótico, esta especie ha logrado adaptarse rápidamente, amenazando el equilibrio biológico de uno de los cuerpos de agua más importantes del sistema peninsular.
El biólogo también se refirió a la aparente presencia de residuos animales reportados por pobladores, explicando que se trata de excretas naturales de cocodrilos, tortugas y otros animales silvestres que forman parte del ciclo ecológico del lugar. En este sentido, desestimó cualquier alarma injustificada, pero subrayó que los verdaderos peligros vienen del uso irracional del suelo y la introducción de especies invasoras.
Finalmente, Bayona hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para frenar la expansión descontrolada que rodea a la laguna. “Este sitio aún cuenta con todos los elementos naturales para ser preservado, pero si no se actúa con responsabilidad, su equilibrio puede perderse en el mediano plazo”, concluyó.




