Chetumal.- Mediante un documento de cinco hojas la cual nos hicieron llegar a este medio de comunicación, policías, custodios y personal administrativo de la Secretaría de Seguridad Pública en Quintana Roo, expresan su desacuerdo por una serie de anomalías y atropellos por los que son víctimas, exhibiendo una red proteccionismo operado principalmente por gente traída del Estado de Morelos, Tijuana y de la Ciudad de México.
Además, enuncian a detalle la corrupción, el tráfico de influencias y el favoritismo que predomina en la dependencia encargada de la seguridad de los quintanarroenses.
Según refieren los denunciantes quienes exigen a Carlos Joaquín, Gobernador del Estado, cumpla con sus promesas de campaña para dignificar a los elementos activos, puesto que durante toda la campaña del 2016 le brindaron su apoyo incondicional como candidato a la gubernatura, pese al riesgo al que se exponían a represalias del poder autoritario del gobierno priísta.
-UNA SSP SIN CAMBIOS NI AVANCES; PEOR QUE MUCHO ANTES-
Posterior a la salida de Rodolfo del Ángel Campos de la SSP, a quien acusaron de fracasar por juntarse con inexpertos como William Ross Bastarrachea de León, ex Subsecretario de Seguridad Pública en la zona Sur, así como el Comisionado de la Policía Estatal, José Eliézer Varela Durán, fue designado Jesús Alberto Capella Ibarra al frente de la corporación, siendo un nuevo fracaso, principalmente a causa de la implementación de la fallida estrategia del “Mando Único” en todos los municipios de la Entidad.
Manifestaron que luego del escándalo a nivel nacional por la represión de la Policía ocurrido a un grupo de feministas en la ciudad de Cancún, el cual propició la separación a modo de Capella Ibarra, así como el inmediato nombramiento de su incondicional Lucio Hernández Gutiérrez, este creó un cargo al que calificaron como “ficticio” siendo este la Subdirección de Operativa General de los CERESOS del Estado de Quintana Roo, asignándosela a su “ahijado” de nombre Luis Uriarte con clave “Águila”.
-CUOTAS DE PODER Y CORRUPCIÓN-
El “Águila”—señalan—es el responsable de cobrar las “cuotas” a los cabecillas de las organizaciones delictivas que se encuentran recluidos en el CERESO de Chetumal, Cozumel y Cancún. Por otro lado, denuncian que es el encargado de cobrar las visitas conyugales, cuotas para uso de celulares al interior del penal, derecho de piso y permiso para ingresar mercancía a las tiendas, venta de camas, así como por prostitución, y venta o subasta de nuevos internos, situación detrás de la ejecución del Comandante José Carlos Ortíz Ontiveros en Cancún.
Por su parte, denunciaron que el Subsecretario de Seguridad Pública coordina la zona Sur y el paso de la fayuca con el encargado del filtro del C-4 de Chetumal, Jesús Pérez Abarca,
-NEPOTISMO Y ROMANCES-
Los inconformes señalan en el escrito que este oscuro personaje, además, “apadrinó” a su esposa Viridiana Peralta Domínguez colocándola como Directora del CERESO en Cozumel, quien ponía y disponía de todo el personal a su cargo, al tiempo en que favoreció el ingreso a nómina de gente proveniente del Estado de Morelos como es el caso del Subdirector Operativo de nombre Abraham (Yanky), quien contrató a su esposa Karla Cendejas como custodio en Cozumel.
Mientras el “Águila” —critican— se pasea con una supuesta “amante” conocida con el nombre de Oyuki, quien se encontraba laborando de base en Cancún.
Asimismo, apuntaron que Lucio Hernández, actual encargado del despacho consintió a su secretaria Alejandra Reynoso Estudillo de asignarle una compensación de más de $20,000 pesos.
–INEQUIDAD; MAYORES BENEFICIOS A FUEREÑOS-
En la misiva, exponen que la Secretaria del Subsecretario de Seguridad Pública, traída de Morelos, realiza funciones como Particular, quien cobra compensaciones y viáticos sin salir de Chetumal, así como dispone de vehículos oficiales de la dependencia estatal.
A su vez, aseguran que los integrantes de la Orquesta perciben mayores ingresos y remuneraciones, con el supuesto de que son “profesionales”, mientras los policías apenas y reciben lo básico.
Por ejemplo, señalaron la disparidad de sus salarios puesto que mientras los policías traídos de Morelos y otros Estados reciben alrededor de $7,800 pesos al mes por compensación, los quintanarroenses reciben $3, 900, e incluso, a veces se les tarda dos o tres meses en pagar.
De esto responsabilizan a Edgar Sánchez Piña, Director General de Administración y a Gabriela Lagunas Palacios, Directora de Recursos Humanos.
Reprocha el mal trato que reciben de alrededor de más de 300 elementos que arribaron a Quintana Roo a ocupar esos puestos que le pertenecen a los nativos y arraigados, siendo lo peor que además de que les quitan a quienes tienen 15 o 25 años de servicio la oportunidad de obtener sus plazas por derecho de antigüedad y al marco laboral.
Añadieron que es tan fácil de identificar recorriendo las oficinas de la base ILAT de Cancún, en el C-4, en las bodegas, almacén, en jurídico, entre otros, existe gente en trabajos administrativos cuando su puesto es operativo.
Aseguraron tener una extensa lista de personajes cuyo actuar lesiona el desarrollo de la SSP, secuestrada por fuereños e invadida de “telarañas” de corrupción que opacan al Gobierno de Carlos Joaquín.
Por lo que, a través de la denuncia anónima expresan su descontento social y piden al Ejecutivo del Estado un alto a los excesos de Jesús Alberto Capella, quien aseguran sigue siendo la mano detrás del telón, afectando seriamente a las y los policías que sí tienen bien puesta la “camiseta” y la “gorra” por Quintana Roo.


























