CANCÚN, Quintana Roo.— Lo que parecía una madrugada más de trabajo entre desechos terminó convirtiéndose en un acto heroico que hoy conmueve a México. Dos pepenadores salvaron la vida de un recién nacido que había sido abandonado dentro de una bolsa de plástico en un contenedor de basura del fraccionamiento Paraíso Maya, en Cancún.

El hallazgo ocurrió en una zona de residuos ubicada sobre el bulevar Paraíso Maya con Cenote Kin-Há, donde los recolectores revisaban bolsas en busca de materiales reciclables para sobrevivir, cuando escucharon un débil llanto proveniente de entre la basura.
Sin imaginar lo que encontrarían, abrieron una bolsa negra y descubrieron a un bebé recién nacido, aún con el cordón umbilical y con signos vitales.
Lejos de ignorar la situación o entrar en pánico, ambos hombres reaccionaron de inmediato y llamaron al número de emergencias 911, convirtiéndose en los primeros en proteger al menor y evitando una tragedia.
Minutos después arribaron elementos policiacos y paramédicos, quienes brindaron atención urgente al recién nacido antes de trasladarlo al Hospital General de Cancún, donde permanece bajo observación médica.
El caso ha generado indignación nacional por el abandono del bebé, pero también reconocimiento hacia los dos pepenadores, quienes conmovieron a cientos de personas en redes sociales al ser considerados verdaderos héroes anónimos.
Mientras las autoridades investigan quién abandonó al menor y buscan localizar a la madre, la historia ha puesto el foco sobre quienes, pese a vivir entre carencias y trabajar diariamente entre basura, demostraron un enorme acto de humanidad.
De manera extraoficial, trascendió que una clínica cercana a la zona también será investigada para determinar si existe relación con el nacimiento del menor y verificar el estado de salud de la madre.
La imagen de los dos recolectores cargando esperanza en medio de los desechos ya se convirtió en una de las historias más impactantes y humanas registradas este año en Quintana Roo.






















