—El exgobernador de Quintana Roo cuestionó el desempeño del alcalde de Tulum, aseguró que su administración ha dejado al municipio en una situación crítica y puso en duda su capacidad para representar a los habitantes del sur y centro del estado.
Chetumal, Quintana Roo.— Las aspiraciones políticas del presidente municipal de Tulum, Diego Castañón Trejo, rumbo a una diputación federal en 2027 recibieron un fuerte cuestionamiento del exgobernador de Quintana Roo, Mario Ernesto Villanueva Madrid, quien criticó abiertamente su desempeño al frente del Ayuntamiento y puso sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿con qué resultados pretende representar a cinco municipios si, a juicio del exmandatario, no ha podido resolver los problemas del suyo?
Villanueva no recurrió a las expresiones diplomáticas habituales de la política. Fue directo al cuestionar las pretensiones del alcalde tulumnense.
“¿Para qué queremos a una persona que trabajó demostrando que fue un inútil en el municipio de Tulum? Un inútil”, expresó.
El exgobernador sostuvo que Tulum atraviesa una situación complicada que atribuyó a una mala administración municipal y señaló como ejemplo los problemas relacionados con el acceso al Parque del Jaguar, cuya atención requirió la intervención de la gobernadora Mara Lezama.
“Tulum está caído por completo por una mala administración. El Parque del Jaguar, los problemas que hubo hasta para que ingrese la gente, los resolvió la gobernadora Mara Lezama. ¿Por qué tuvo que entrar la gobernadora aquí? Imagínate”, manifestó.
De gobernar Tulum a querer representar cinco municipios
La crítica adquiere mayor dimensión porque Diego Castañón busca posicionarse en el proceso político correspondiente al Distrito Federal 02, integrado por Tulum, Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, Bacalar y Othón P. Blanco.
Villanueva cuestionó que un político cuyo trabajo se ha concentrado en Tulum pretenda convertirse en representante de una región mucho más amplia, particularmente cuando, según su apreciación, carece de reconocimiento político en el sur y la zona maya.
“¿Por qué uno de Tulum, desconocido en el sur del estado y en el centro maya, tiene que venir para ser nuestro representante?”, planteó.
El señalamiento toca uno de los puntos centrales de la discusión rumbo a 2027: la diferencia entre tener aspiraciones políticas y contar con resultados de gobierno, conocimiento territorial y capacidad para representar a una población diversa.
Porque una diputación federal no es una extensión automática de una presidencia municipal ni una recompensa por las relaciones construidas dentro de un partido.
“Le ha dado en la torre al municipio”
Villanueva también cuestionó las condiciones en que Castañón dejaría Tulum si finalmente participa en la contienda electoral.
“Le ha dado en la torre al municipio como presidente municipal”, sostuvo el exmandatario, quien agregó que el alcalde no ha demostrado, desde su perspectiva, la capacidad política necesaria para asumir una responsabilidad legislativa.
El exgobernador criticó además la falta de intervención municipal frente a problemas que afectan a ciudadanos y visitantes, particularmente los relacionados con abusos atribuidos a prestadores de servicios.
A su juicio, la autoridad municipal debería actuar y coordinarse con las instancias competentes para poner orden, en lugar de permitir que los conflictos se prolonguen.
“La autoridad debe poner orden y Diego no lo hizo”, sentenció.
El verdadero debate: los resultados antes que las aspiraciones
Las declaraciones de Mario Villanueva colocan nuevamente bajo escrutinio la gestión de Diego Castañón y su intención de dar el salto de la administración municipal a la Cámara de Diputados.
Los cuestionamientos del exgobernador son valoraciones políticas que deben contrastarse con los resultados verificables del Ayuntamiento, las atribuciones de cada autoridad y la respuesta del propio alcalde.
Sin embargo, plantean una exigencia legítima para cualquier funcionario que busque otro cargo: explicar qué compromisos cumplió, cuáles siguen pendientes y por qué considera que su desempeño lo acredita para asumir nuevas responsabilidades.
Diego Castañón puede aspirar a una diputación federal. Lo que no puede darse por sentado es que esa aspiración sustituya la obligación de rendir cuentas sobre su gobierno en Tulum.
Y esa es la discusión que las palabras de Mario Villanueva han puesto sobre la mesa: antes de pedir representar a cinco municipios, el alcalde tendrá que responder por los resultados de su administración en uno solo.



