Es la segunda ocasión que el presidente municipal de Lázaro Cárdenas lanza un llamado desesperado. Nivardo Mena Villanueva quiere que el Congreso de Quintana Roo acuda al rescate financiero del municipio.
Desde marzo, no le han hecho caso.
El presidente municipal pide un Apoyo Económico Extraordinario, de lo contrario no se podrá garantizar la estabilidad administrativa del municipio.
«Actualmente, los recursos municipales son insuficientes para atender tanto las necesidades básicas de la población como el cumplimiento de resoluciones judiciales«, dice el documento entregado el 14 de marzo pasado a la Oficialía de Partes del Congreso.
El 28 de abril pasado, el presidente municipal envió otro oficio para recordarles a los diputados su petición de Apoyo Económico Extraordinario.
«Dada la importancia y urgencia del tema, así como la afectación directa a los derechos de servidores públicos y familiares de elementos de seguridad pública, solicitamos se sirvan considerar y dar seguimiento a la petición enviada», recalca el documento firmado por el alcalde.
¿Que problemas enfrenta el municipio?
Aunque los oficios no detallan el monto del dinero que necesita, los reportes financieros del municipio indican que solo en diciembre pasado, el Ayuntamiento cerró con adeudos a corto plazo por casi 60 millones de pesos, la mayoría relacionada con servicios personales que estaban pendientes.
El problema, dice el presidente en su oficio, es que hubo una serie de deficiencias históricas que afectaron la capacidad financiera del Ayuntamiento.
1.- Negligencias administrativas de administraciones anteriores que no atendieron oportunamente las obligaciones contractuales y normativas para con los servidores públicos.
2.- Falta de reglamentos actualizados y adecuados, lo que ha generado incumplimientos en prestaciones y derechos laborales.
3.- Insuficiencia presupuestaria para hacer frente a las obligaciones derivadas de sentencias judiciales que han condenado a este Ayuntamiento a pagos que, en conjunto, representan una carga insostenible para la administración actual.
4.- Incremento en demandas laborales y administrativas, lo que ha generado un creciente pasivo que impide el adecuado cumplimiento de las obligaciones legales y afecta el funcionamiento de la administración pública municipal.
5.- Sentencias excesivas y desproporcionadas, cuyas cantidades resultan imposibles de sostener para el Ayuntamiento, poniendo en riesgo su estabilidad financiera y el cumplimiento de sus funciones esenciales.
Por cierto, Nivardo Mena es uno de esos presidentes municipales del pasado, que además, durante su gobierno anterior realizó despidos injustificados de trabajadores.
La pregunta es ¿qué hará el Congreso? ¿Atenderán los diputados el llamado o dejarán que el municipio se hunda?






















