México se mantiene entre los mayores consumidores de huevo del mundo, con un promedio cercano a 410 piezas por habitante al año; la industria produce alrededor de 3.3 millones de toneladas anuales.
Por Victoria Castro Chávez
Chetumal, Quintana Roo.— México se encuentra entre los países con mayor consumo de huevo a nivel mundial, con un promedio aproximado de 410 piezas por persona al año, equivalente a poco más de un huevo diario, de acuerdo con cifras de la Unión Nacional de Avicultores (UNA).
En el marco del Día Mundial del Huevo, conmemorado el pasado viernes 9 de octubre, las estadísticas reflejan la importancia de este alimento en la dieta de los mexicanos, así como el peso económico de una industria que abastece a millones de hogares y establecimientos comerciales.
De acuerdo con la UNA, durante 2025 el consumo anual se ubicó en 24.19 kilogramos por habitante, mientras que en 2024 alcanzó aproximadamente 24.8 kilogramos. Estas cantidades colocan al huevo entre los alimentos de mayor presencia en la mesa de las familias mexicanas.
Aunque el promedio nacional equivale a más de una pieza diaria, el consumo varía dependiendo de los hábitos alimenticios, los ingresos y las necesidades de cada hogar.
Jalisco domina la producción nacional
La elevada demanda se sostiene principalmente con la producción interna. Durante 2024, México produjo alrededor de 3.3 millones de toneladas de huevo para plato, volumen que permite abastecer la mayor parte del mercado nacional.
Jalisco encabeza esta actividad con aproximadamente el 54 % de la producción total, lo que significa que más de la mitad del huevo producido en el país proviene de una sola entidad federativa.
Puebla y Sonora también figuran entre los estados productores, aunque con una participación considerablemente menor frente al liderazgo jalisciense.
Esta concentración productiva representa un factor importante para el abastecimiento nacional, debido a que cualquier afectación sanitaria, logística o económica en las principales regiones avícolas puede repercutir en la distribución y disponibilidad del producto.
Un alimento esencial para hogares y negocios
El huevo forma parte de la alimentación cotidiana por su versatilidad, aporte de proteínas y presencia en una amplia variedad de preparaciones.
Su consumo no se limita a los hogares, pues también constituye un insumo importante para restaurantes, hoteles, panaderías, comedores y otros establecimientos dedicados a la preparación de alimentos.
La actividad avícola sostiene además una cadena económica que comprende la producción de alimento para aves, operación de granjas, transporte, almacenamiento, distribución y comercialización.
En entidades como Quintana Roo, donde la actividad turística y restaurantera genera una demanda adicional a la de la población residente, el abastecimiento depende de una red de proveedores y distribuidores que conecta los centros productores con los mercados locales.
Esta situación hace relevante conocer la capacidad de producción regional y los costos logísticos que pueden influir en los precios al consumidor.
El elevado consumo nacional confirma que el huevo no solamente es un producto habitual en la alimentación de los mexicanos, sino también un componente estratégico de la industria agroalimentaria.
Con más de 400 piezas consumidas anualmente por habitante y una producción de millones de toneladas, México mantiene una de las industrias avícolas más importantes, encabezada por Jalisco como principal centro productor.



