Por Dominga Calles Alatorre.
Pese a ser la capital del emporio turístico de México, Chetumal desde siempre es tratada con condescendencia y tutelada cual menor de edad por la administración estatal en lo que a la administración y aplicación de la normatividad de tránsito se refiere, dado que todo lo concerniente a la emisión de licencias de conducir y temas afines es manejado por seguridad pública estatal, pero ya es tiempo de cambiar esta situación.
Hoy por hoy que se tiene una administración morenista en Othón P. Blanco con Yensunni Martínez Hernández y que se homologará en color con la gubernatura de Mara Lezama Espinosa, así como en el Congreso del Estado al llegar la nueva legislatura, existe una oportunidad de oro para otorgarle a la capital su carácter de mayoría de edad en temas de tránsito.
Y es que, a pesar de que en el papel se tiene en el organigrama del municipio capitalino una Dirección General de Seguridad Pública y Tránsito, lo cierto es que en la práctica el área se enfoca en seguridad pública y los asuntos de tránsito, incluyendo la joya de la corona que es la emisión de licencias de conducir, es controlada por el gobierno del Estado.
Sin embargo, eso deja en desventaja al ayuntamiento de Othón P. Blanco al quitarle un importante ingreso presupuestal y provocar a la ciudadanía sufrimiento innecesario ante la lentitud excesiva en la emisión y actualización de licencias de conducir, dado el cuello de botella burocrático en el que está convertido el monopolio de las licencias por parte de la administración estatal.
Los nuevos diputados morenitas, tendrán en sus manos la posibilidad de modificar esta desigualdad que ha padecido Othón P. Blanco e incluso podrán analizar la Ley de Tránsito, Transporte y Explotación de Vías y Carreteras del Estado de Quintana Roo, para actualizar el Artículo 8, que es desventajoso para las atribuciones y jurisdicción sobre el territorio del propio municipio capitalino, así como los reglamentos que sea también necesario revisar.
Amor con amor se paga, es lema del presidente Andrés Manuel López Obrador y Chetumal ya se ganó a pulso ese cariño, sobre todo si se toma en cuenta que, siendo la capital, no tiene el control que en cuanto a emisión de licencias sí tienen municipios pequeños como Bacalar o los buques insignia de Quintana Roo, Cancún, Cozumel y Solidaridad, lo que deja a nuestra ciudad en total desventaja en ese tema.
Con mayor presupuesto propio se tendría la fortaleza para contratar más elementos policiales municipales capitalinos y también para contar con agentes de tránsito del ayuntamiento de Othón P. Blanco, en tanto con la emisión de las licencias por parte de la corporación municipal se agilizaría el trámite y por supuesto se tendrían beneficios directos a los habitantes de Chetumal y las comunidades que integran este municipio.
Protección Civil, un área que requiere ser fortalecida
Quintana Roo como destino turístico es valuado por atractivos naturales, precio, calidad en servicios y a últimas fechas por el factor seguridad, incluyendo la seguridad turística en momentos de emergencias climatológicas, no obstante, a la Coordinación Estatal de Protección Civil le quedó ya muy grande la yegua y poco abarca en lo que concierne a su área de competencia, pues sólo se limita a la emisión del boletín meteorológico -texto y foto- y algunos flayers.
La Coordinación sólo “despierta” cuando se vislumbra un fenómeno meteorológico en el mapa y de Palacio de Gobierno se ordena activar las sesiones del Consejo Estatal o realizan labores de inspección.
Pero eso evidencia que se mantienen en la comodidad de sus laureles y dejan de lado el resto de las responsabilidades que incluyen el estar pendiente también de las atribuciones que les corresponden realizar en situaciones de normalidad y que entre otras cosas incluyen revisar y actualizar los atlas de riesgo, fomentar en la población la realización de eventos y campañas permanentes de difusión y concientización, básicamente estar atentos y al pendiente de los riesgos que pudiera enfrentar la población para precisamente prevenirlos.
Para mejorar, Quintana Roo debe poner el radar en lo que desde Yucatán o Chiapas se realiza en la materia, pues nuestra entidad requiere de un área de protección civil más dinámica, proactiva y actualizada en el aprovechamiento de las nuevas tecnológicas de difusión masiva.
Yucatán, por ejemplo, emite su pronóstico meteorológico en video y dándole su lugar a los meteorólogos de la dependencia pues precisamente son quienes lo presentan, además capacita de manera constante a su personal y lo informa, así como mantiene campañas de prevención aún sin huracán a la vista.
Digno de emular es también el trabajo que se realiza en Chiapas, en donde incluso se encuentra la sede de la Escuela Nacional de Protección Civil, el comunicado del clima no se limita a un mapa satelital sino, que al igual que Yucatán, realizan un diseño moderno con un entorno gráfico predictivo y de fácil comprensión para la población en general. Además, emiten mapas de índice de lluvias, radiación solar e incluso sismos.
Tanto Yucatán como Chiapas, profesionalizan de manera constante a su personal y a los comités de voluntarios a quienes uniforman correcta y completamente. Ese es el nivel que merece Quintana Roo.
Contar con una institución fortalecida, atenta y al pendiente, no sólo en momentos de emergencia por huracán, sino incluso cuando el cielo está en calma, otorgará a la entidad un valor agregado en cuanto a turismo se refiere, pero aún más importante, se notará en la vida cotidiana de sus habitantes que la oficina de protección civil estatal, ahora sí, está activa.
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