JMM.-La responsabilidad de la seguridad pública recae directamente en la autoridad municipal, específicamente en el presidente y el director de Seguridad Pública. Sin embargo, la preparación insuficiente de los regidores y otros funcionarios ha generado preocupación en la comunidad. Así lo señaló Adriano Cauich, exfuncionario con una amplia trayectoria en la administración pública, quien expresó su frustración ante la falta de capacitación de los regidores en temas clave para el bienestar ciudadano.
Cauich destacó que el municipio de JMM, un municipio diverso con habitantes de varios estados, a menudo no tiene el valor civil para manifestar sus preocupaciones a través de los medios. «El pueblo comenta, opina y analiza, pero también calla», afirmó. Sin embargo, cuando las personas sí expresan sus inquietudes, se enfrentan a la inacción de las autoridades.
El problema central, según Cauich, es que los regidores no conocen sus funciones ni las responsabilidades que conlleva su cargo. «Los regidores no saben lo que tienen en sus manos, no saben legislar ni representar al pueblo», criticó. Esta falta de preparación es especialmente grave en el contexto de la reciente reforma judicial, que, según Cauich, debería implicar una mayor participación y responsabilidad del municipio en la seguridad.
El exfuncionario también apuntó hacia la falta de liderazgo y acción por parte del director de Seguridad Pública, cuya pasividad, según él, ha contribuido al deterioro de la seguridad en la región. Cauich se mostró especialmente preocupado por la incapacidad de las autoridades para garantizar la tranquilidad de los ciudadanos, algo tan básico como ir al mercado y regresar sin temor a ser víctima de la violencia.
Ante esta situación, Cauich hizo un llamado al presidente municipal y a su equipo, quienes asumirán sus cargos en los próximos días, a que tomen medidas inmediatas para mejorar la seguridad en el municipio. «Pido encarecidamente que se pongan las cosas en su lugar. Los regidores tienen la responsabilidad de vigilar y sancionar, pero si no saben sus funciones, ¿cómo van a hacerlo?», cuestionó.
El mensaje es claro: la seguridad pública no solo es responsabilidad del presidente municipal y del director de Seguridad Pública, sino también de un cabildo que debe estar capacitado y comprometido con sus funciones. Si los regidores no entienden la magnitud de sus responsabilidades, será difícil lograr un pueblo próspero, pacífico y democrático.



