Los múltiples personajes que han pasado por la Comisión para la Juventud y el Deporte de Quintana Roo (COJUDEQ), no han mostrado tanta arrogancia, revanchismo y corrupción como la que desborda su actual titular, Antonio López Pinzón.
Involucrado en un gran número de escándalos financieros, por inflar la adquisición de material deportivo, por ejemplo, compran utensilios de baja calidad y los entregan como de la mejor, que no cumple con las normas que piden las Federaciones.
López Pinzón solo se ha llenado los bolsillos con los diezmos, adquiriendo varias propiedades en diversos puntos del norte del Estado, así como en la costa de Yucatán, donde los terrenos toda vía no son sobrevaluados.
La COJUDEQ tiene una maldición y es que los que asumen su titularidad, desaparecen de la política, Carlos Rivero después de ser cesado, Miguel Ramón Martín Azueta que abandonó el cargo en plena inauguración de una etapa regional en el 2004, Moisés Pacheco Briceño que sé quitó de ahí para ir por una diputación, Jorge Mezquita Garma, que había soñado muchos años por ocupar el cargo, solo llegó y fue mandado a la oficina de deportes del PRI.
Ludivina Menchaca, arribó a la rectoría del deporte, tras perder una diputación, como cuota del Partido Verde, le dieron el cargo, donde estuvo menos de un año, pero eso sí, se encargó de mandar al lugar 34 de 35 al deporte en el medallero de Olimpiada Nacional, de ahí ella se fue a una Senaduría, seis años de enriquecimiento, para después andar saltando de regiduría en regiduría.
Alberto Martín Azueta llegó a relevarla, realizó un excelente trabajo, fue el fundador del Centro Estatal de Desarrollo y Alto Rendimiento (CEDAR), se encargó de rescatar a la comunidad deportiva y llevarla a los primeros planos, de ahí lo mandaron a comandar el PRI municipal de Cozumel y se apagó.
Marco Lozano, cerró el sexenio de Feliz González en la COJUDEQ, después de ahí se alejó de la política y dirige un periódico, Normando Medina fue el primer presidente de la COJUDEQ en la época del exgobernador Roberto Borge, para que tras su paso se vaya como secretario del ayuntamiento de Bacalar y desapareciera.
Martín Cobos lo siguió, dejó la rectoría del deporte para irse a la campaña y después se vio en vuelto en escándalos de corrupción, Raúl Aguilar Laguardia, quien ya había estado ahí como director administrativo, asumió la titularidad, para que, con el Gobierno del Cambio, saliera huyendo por patas, tras los malos manejos que realizó.
A López Pinzón le quedan aproximadamente seis meses, ya se dice que ha buscado acercamiento con Mara Lezama, quien esta en las preferencias de los votantes, con la finalidad de apoyarla y buscar un acuerdo para salvar su cabeza.





















