Hace unos días leí que un grupo armado levantó (secuestro) a ocho trabajadores de un rancho en Xcalak, presuntamente por el recalé de droga, algo que desde hace mucho tiempo es un secreto a voces en esa zona, donde uno que otro pescador, de la noche a la mañana trae troca (camioneta) de gran valor, si no es que del año.
Por qué pregunto si el crimen organizado es más inteligente que nuestras autoridades y toda esa bola de asesores de seguridad que tiene el Gobierno del Cambio, bueno, es que de donde los secuestraron, hasta donde presuntamente encontraron ocho cuerpos en tierras yucatecas, cerca de un rancho en la comunidad de Chikindznot, hay aproximadamente más de 310 kilómetros de distancia.
Pera llegar a un lugar, recoger la droga y secuestrar a ocho trabajadores, debió ser un grupo armado, hablemos de más de cinco camionetas, entre 20 a 30 integrantes del crimen organizado.
Creo que al transitar por la carretera o caminos rurales, no pasan por desapercibidos ante la mirada de las personas, de la Guardia Nacional que vigila las carreteras, o la policía rural, se hicieron de la vista gorda o nunca los vieron, si había reporte del levantón, ya que una persona logro llegar hasta Mahahual para denunciar la situación.
La situación deja en evidencia que no hay más y mejor seguridad para todos en las carreteras del Estado, ya que la batalla contra el crimen organizado, la perdieron desde hace mucho tiempo.
Este y otros, no son hechos aislados, ya que en todos se ve involucrado el crimen organizado, que ejecuta a niños como adultos, levanta a mujeres o policías, que quitó la tranquilidad a la mayoría de las y los quintanarroenses.






















