Felipe Carrillo Puerto.— A más de un año y medio de haber denunciado su secuestro, un joven indígena de la comunidad de Kancabchén, municipio de José María Morelos, sigue sin obtener justicia y teme por su vida. Señala directamente como responsables al excomisariado ejidal Julio César Cab Chan, al delegado Jacobo Darza Canul y al actual presidente municipal Erick Borges Yam.
Carlos Lisandro Xiu Tun relató, en un video que circula en diversas plataformas digitales, cómo fue privado de la libertad el 28 de enero de 2024, cuando se dirigía en motocicleta acompañado de su primo. De acuerdo con su testimonio, un vehículo le cerró el paso, descendieron varios hombres armados, lo amenazaron y lo metieron a la cajuela para trasladarlo a un predio, donde fue retenido bajo amenazas de muerte.
“Me dijeron que era orden del presidente municipal. No les debía nada, no tengo problemas con nadie. Soy campesino, no político”, declaró.
El joven asegura que la Guardia Nacional intervino y logró rescatarlo, trasladándolo a José María Morelos. Sin embargo, pese a que identificó a sus agresores y presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado en ese municipio, todos los señalados siguen en libertad y el expediente no registra avances.
Ante la falta de respuesta, Carlos tuvo que trasladarse a la cabecera municipal de Felipe Carrillo Puerto para contactar a medios digitales y denunciar públicamente su caso. También anunció que buscará un espacio en la agenda de la gobernadora Mara Lezama durante su próxima visita a José María Morelos, para exponerle de manera directa la situación y el papel que, afirma, tuvo el presidente municipal en la orden para ejecutar el secuestro.
“Si algo me pasa a mí o a mi familia, hago responsables al presidente municipal Erick Borges Yam, al excomisariado Julio César Cab Chan y al delegado Jacobo Darza Canul”, advirtió.
El caso revela no solo la presunta participación de autoridades locales en un delito grave, sino también la inacción de la Fiscalía, alimentando la percepción de impunidad que persiste en la región maya de Quintana Roo.






















