Cozumel. – En un esfuerzo conjunto entre el gobierno estatal, municipal y la sociedad civil, Cozumel abre las puertas del primer albergue municipal destinado a brindar refugio y apoyo a las víctimas de violencia. La gobernadora Mara Lezama Espinosa y la presidenta municipal Juanita Alonso Marrufo, lideraron la ceremonia de inauguración de esta importante infraestructura, situada en la colonia Félix González Canto, marcando un hito en la lucha contra la violencia y el apoyo a los sectores más vulnerables de la sociedad.

El proyecto, que implicó una inversión de aproximadamente 8 millones de pesos, se destaca por su capacidad para acoger a niñas, niños, adolescentes y adultos mayores, ofreciendo no solo un techo, sino también esperanza y oportunidades para quienes enfrentan situaciones de adversidad. «Este albergue representa más que una inversión financiera; es un símbolo de empatía, compasión y solidaridad hacia quienes más lo necesitan», expresó la gobernadora Lezama durante el acto inaugural.
La infraestructura del albergue cuenta con 3 dormitorios capaces de albergar hasta 24 personas, además de un área especial con 4 cunas para lactantes. El terreno, que abarca más de 3 mil metros cuadrados, incluye también estacionamiento, caseta de vigilancia, oficinas, consultorios, área de trabajo social, baños, comedor, salón de usos múltiples, cocina y despensa, entre otras facilidades.
La creación de este espacio responde a la necesidad de contar con un lugar seguro y adecuado para las víctimas de violencia, una preocupación largamente identificada en la comunidad de Cozumel. «No teníamos un espacio propio para dar resguardo a quienes sufrían violencia. Hoy, gracias al esfuerzo colectivo y al apoyo de corazones nobles, hemos convertido este sueño en realidad», afirmó la presidenta municipal Alonso Marrufo.
La inauguración contó con la presencia de diversas autoridades y personalidades, incluyendo a la presidenta honoraria del Sistema DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa, y representantes de fundaciones y organizaciones colaboradoras en el proyecto. Este albergue no solo representa un refugio físico para las víctimas de violencia, sino también un fuerte mensaje de apoyo y compromiso por parte de la comunidad y las autoridades hacia la construcción de una sociedad más justa y empática.























