Por Salvador Pérez Hernández.
Chetumal.- La cultura de la ilegalidad y la desconfianza hacia los cuerpos de Seguridad Pública figuran en las primeras posiciones del “Informe País sobre la calidad de la ciudadanía en México” con un 78 por ciento, apenas por encima del 70 por ciento que tiene la desconfianza hacia los tres órdenes de gobierno y muy superior al 80 por ciento sobre el desprestigio que tienen los diputados y partidos políticos.
En un Curso Taller impartido por el Consejo distrital 02 del Instituto Nacional Electoral (INE), con sede en Chetumal, se dio a conocer el Informe Sobre la Calidad de la Ciudadanía del 2013, que arroja resultados preocupantes, con indicadores que advierten que la ciudadanía desconfía de los diputados, políticos y gobernantes, y una frustración de quienes han participado en actividades políticas ya que no han obtenido los resultados esperados.
Lo peor es que el 37 por ciento de los encuestados cree que las leyes se respetan poco, un 29 por ciento cree que “algo” y “nada”, al grado de que el 54 por ciento de las personas que han sido víctimas de un delito y han acudido al Ministerio Público (MP) afirman que no ha servido de nada, lo que se refleja en una cultura de la ilegalidad, en la que campea la corrupción tanto en la procuración de la justicia como en el sistema judicial.
En el evento estuvieron presentes el Consejero Presidente del mencionado distrito, Francisco Croce Flota, así como consejeros ciudadanos, vocales, representantes de partidos políticos y organizaciones civiles, y muchos de los presentes coincidieron en que si las encuestas se aplicaran el día de hoy darían resultados más desalentadores a pesar de que los indicadores corresponden al 2013.
Después de los hechos de Tlatlaya en la Ciudad de México y la desaparición de 43 normalistas en Guerrero, la percepción que se tiene de la confiabilidad de las Instituciones y del propio gobierno ha descendido aún más.
En las mesas de trabajo, se aseguró que existe plena desconfianza en los cuerpos de seguridad pública, y en el sistema de justicia, recordándoles los videos exhibidos en los que policías han victimizado a ciudadanos, como el caso del ciudadano que fue salvajemente golpeado y despojado de una motocicleta y aun así el Presidente Municipal salió en defensa de estos malos servidores públicos, la privación de la libertad de una ciudadana en el boulevard bahía donde dejaron abandonados sus dos hijos menores de edad por parte de la policía municipal, entre muchos otros casos de corrupción y soberbia.
Entre las propuestas que se hicieron, se propuso que el Informe País Sobre la Calidad de la Ciudadanía en México, sea presentado a los legisladores del Congreso del Estado de Quintana Roo, a los presidentes municipales y al propio Gobernador para que se den cuenta del grado de descontento que existe entre la ciudadanía y puedan aplicar políticas públicas reales, ya que la ciudadanía asegura que los políticos no se preocupan por las necesidades del ciudadano y que las acciones de la gente común no tienen influencia sobre el trabajo del gobierno y a pesar de esto salen a votar.
Otras estadísticas que arroja el “Informe”, son: Platicando con otras personas sobre temas políticos, 39 por ciento. Asistido a reuniones de cabildo municipal o delegacional, 12 por ciento. Colaborando en las actividades de los partidos políticos previo y durante las campañas electorales, 11 por ciento. Intentando convencer a los amigos para que voten por los candidatos que usted cree que son los mejores, 11 por ciento,
Leído o compartido información política por alguna red social de la web como Twitter o Facebook, 10 por ciento. Firmando peticiones o documentos en señal de protesta, 9 por ciento. Participando en Manifestaciones o protestas públicas, 6 por ciento, Tomado o bloqueado lugares o instalaciones públicas, 3 por ciento. Participado en una huelga, 3 por ciento.
Estos datos son conservadores, ya que después del 26 de septiembre las condiciones de indignación y participación ciudadana se transformaron.
En resumen, este Informe País Sobre la Calidad de la Ciudadanía en México arroja un diagnóstico fidedigno de la vida democrática, con indicadores que señalan discriminación, falta de participación, pérdida de valores, cultura de la ilegalidad, desconfianza interpersonal.
En especial contra el Gobierno e Instituciones por la grave crisis de seguridad y altos niveles de corrupción, por lo que se propone un cambio a nivel personal, familiar y políticas públicas que promuevan el respeto a la legalidad, además de acciones que generen certidumbre, respeto, transparencia, y se promuevan estos valores desde la primera infancia y en el núcleo familiar así como una vida comunitaria más solidaria.





















