Hay decenas de personas que cobran sin trabajar en todas las unidades bajo el amparo de CJ
JOSE MARIA MORELOS.- En una verdadera cloaca está convertido el Instituto de Capacitación para el Trabajo de Quintana Roo (ICAT), bajo el contubernio del gobernador de estado Carlos Joaquín, quien recibe gran parte de los “diezmos” que los aviadores tienen que entregar para continuar dados de alta en la nómina.
La intermediaria es la directora general del Instituto, María Cristina Coronado Cruz, quien se queda con la mayor cantidad de los “moches” que le aplica a los viáticos por comisiones ficticias del personal de su confianza, que ella misma autoriza y comprueba, así como a las compensaciones discrecionales que oscila en los 30 mil pesos mensuales.
Un claro ejemplo de tal situación es la jefa de la Unidad de Acción Móvil del ICAT en José María Morelos, Oliva Edith Castillo Bracamonte, quien recibe un sueldo de 23 mil pesos sin realizar trabajo alguno.
Más de la mitad de esta cantidad se la entrega personalmente a Coronado Cruz por el favor de haberla dado de alta como la representante del ICAT en ese municipio, pero se queda con su compensación mensual.
Oliva Edith Castillo Bracamonte fue dada de alta el 16 de marzo de 2020, según consta en el oficio de su nombramiento, con una percepción asignada de 23 mil pesos más una compensación discrecional a la cual nadie tiene acceso a conocer.
A partir de esa fecha se convirtió en aviadora de este instituto educativo puesto que desde esa fecha a la presente no realiza función alguna en el ICAT, pero constantemente genera viáticos para “viajar a Chetumal para sostener reuniones de trabajo en Dirección General”, es decir, acude a entregar directamente parte de su quincena en efectivo para no dejar evidencias de ningún tipo.
Para compensar el “moche” que Castillo Bracamonte tiene que entregarle a su jefa directa, la directora general Coronado Cruz, gestionó y autorizó el ingresó también al ICAT de Shennia Aline Pérez Peña, quien es su hijastra y a quien se le asignó un sueldo superior a los 10 mil pesos.
Fue así que Pérez Peña fue dada de alta al ICAT el 16 de septiembre de 2020 con un sueldo base de $3,778, en una plaza que no existía pero que fue creada ad hoc, exclusiva para ella, bajo el concepto de “Técnico medio en imprenta” y también con una alta compensación discrecional asignada por Coronado Cruz.
Ella no entrega su sueldo ni parte de su compensación a Coronado Cruz puesto que se utiliza para compensar lo que su madrastra sí tiene que entregar.
Al igual que su madrastra, Pérez Peña tampoco ejerce función alguna en el ICAT, a donde acude únicamente a firmar nómina.
¿Pero quién es Shennia Aline Pérez Peña?
Shennia Aline Pérez Peña es nada más y nada menos que hijastra de Oliva Edith Castillo Bracamonte e hija de Rubén Angel Pérez Díaz, hermano del diputado Pedro Pérez Díaz, quien mencionado de paso mantiene a varios aviadores en la ciudad de Felipe Carrillo Puerto, donde está acondicionada su oficina de gestión pero que jamás se ha usado ni abierto y por la cual paga una alta renta mensual al expresidente municipal Gabriel Carballo Tadeo.
Rumores en José María Morelos señalan que el aún diputado y ex presidente municipal habría sostenido un romance con quien ahora es su cuñada y por lo cual se habría divorciado de su ex esposa, la regidora Sofía Alcocer, quien también fue presidenta municipal.
Y a manera de compensarla le “consiguió” la aviaduría en el ICAT, gracias a sus “buenas” relaciones con el gobernador Carlos Joaquín González, a quien ayudó en su campaña proselitista.
Shennia Aline Pérez Peña nació el 24 de marzo de 1993 de la primera relación amorosa de Rubén Angel Pérez Díaz.
Volviendo al tema de Oliva Edith Castillo Bracamonte
Pero volviendo al tema de Oliva Edith Castillo Bracamonte, es docente de tiempo completo en la Escuela Secundaria Número 5 “Andrés Quintana Roo”, donde cobra desde el mes de septiembre del año 2005, pero donde constantemente “mete” “martillo” para que le cubra sus horarios, puesto que ella se dedica a atender sus asuntos personales, incluyendo los constantes viajes a Chetumal para entrevistarse con su jefe Cristina Coronado Cruz.
Esta información está sustentada con información oficial proporcionada por la Dirección de Recursos Humanos de los Servicios Educativos de Quintana Roo y a disposición de quien redacta.
No se puede dejar pasar por alto que en la Escuela Secundaria Número 5 “Andrés Quintana Roo” están dados de alta un total de 59 empleados, pero en realidad sólo poco más de la mitad acude a trabajar porque la mayoría están cubiertos por “martillos”, figura prohibida por la Ley de Educación, inclusive en la plantilla laboral, este plantel no cuenta con director por razones desconidas. (Pero ese será tema de otra nota).
En esta institución educativa, Oliva Edith Castillo Bracamonte recibe de percepciones 21 mil pesos, bajo cuatro conceptos diferentes:
– Funge doblemente como “Profesora de enseñanza foránea” (aun cuando vive en el mismo lugar donde está ubicado su centro de trabajo).
– Cobra como “Profesora de adiestramiento de secundaria foránea (aun cuando vive en el mismo lugar donde está ubicado su centro de trabajo).
– Recibe un cheque como “Profesor de Enseñanzas Artísticas para Postprimaria”
A pesar de que las autoridades educativas, como es la misma secretaria de Educación de Quintana Roo, Ana Isabel Vázquez Jiménez, tienen conocimiento de que Oliva Edith Castillo Bracamonte pocas veces cumple con sus responsabilidades la mantienen en el cargo porque divide gran parte del sueldo que percibe.
A la fecha María Cristina Coronado Cruz mantiene cinco demandas laborales en su contra por despidos injustificados, dado que desde que asumió el cargo ha mantenido un hostigamiento laboral con tal de que los empleados renuncien para imponer a sus allegados.
Carlos Mario Uc Sosa mejor se fue
El primero en ser director general del ICAT fue Carlos Mario Uc Sosa, pero fue relevado del cargo por el gobernador del estado Carlos Joaquín González por negarse a prestarse a estas triquiñuelas, de las cuales el mandatario estatal se ha beneficiado.
Colofón
La entrega de dinero de parte de los funcionarios de primer nivel al gobernador del estado es un secreto a voces e incluso en una reunión con el personal la dependencia que dirige, una directora general les pidió que la comprendieran porque el sueldo que aparece en nómina no es para ella sino para el señor (en referencia al gobernador), como parte de los acuerdos para designarlos como funcionario de primer nivel y “para pagar la campaña que fue muy costosa”.





















