Cuando Gino Segura emprendió su camino al Senado en 2024, su figura parecía incuestionable. Contaba con respaldo ciudadano y el apoyo de los grupos políticos en el poder.
Sin embargo, en Quintana Roo, el panorama político cambia con rapidez, y la segunda mitad de la actual administración está redefiniendo las apuestas rumbo a 2027.
Las encuestas comienzan a tomar el pulso ciudadano respecto a los posibles aspirantes a la gubernatura, el cargo más codiciado en el estado.
En un intento por posicionarse, Segura lanzó sus Casas de la Transformación y diversos programas con la intención de mantenerse en la mente del electorado. Pero en lugar de consolidar su liderazgo, han emergido otros nombres con fuerza.
Rafael Mollinedo vuelve a aparecer en la conversación, aunque su historial de menciones sin concretar candidaturas lo deja en un terreno incierto.
Más relevante es el caso de Ana Patricia Peralta de la Peña, presidenta municipal de Benito Juárez, quien se ha perfilado como opción viable, pese a los cuestionamientos sobre su desempeño en materia de seguridad en Cancún.
Sin embargo, la verdadera sorpresa es Estefanía Mercado, presidenta municipal de Playa del Carmen.
Con apenas unos meses en el cargo, ha logrado lo que otros no pudieron: devolverle identidad al municipio.
Su ascenso en las encuestas es notorio y, de mantenerse la tendencia, no sería descabellado que superara a sus competidores, incluyendo a Gino Segura, quien, pese a su estrategia, ya no la tiene tan segura en Quintana Roo.






















