—Pedro Emmanuel Balam Argüello llega como subcampeón nacional a la Paralimpiada Nacional, mientras su entrenador advierte que los gastos para entrenar y competir fuera del estado frenan el desarrollo de deportistas
JMM.-Mientras Pedro Emmanuel Balam Argüello se prepara para disputar tres pruebas en la Paralimpiada Nacional de Guadalajara, su entrenador, Carmelo Rodríguez, advierte que detrás de los resultados deportivos existe una dificultad que enfrentan numerosos atletas de Quintana Roo: conseguir los recursos necesarios para viajar, entrenar y competir fuera del estado.
Emmanuel llega a la competencia como subcampeón nacional en lanzamiento de jabalina y actualmente ocupa el segundo lugar del ranking, solamente por debajo de un atleta de Sinaloa.
Su calendario contempla tres pruebas: el jueves participará en lanzamiento de disco, el viernes en impulso de bala y el sábado buscará el primer lugar en jabalina, considerada su especialidad.
Sin embargo, para Rodríguez el verdadero desafío comienza cuando un deportista necesita salir del estado para elevar su nivel competitivo.
“A veces la falta de recursos, el apoyo, eso es lo que a veces ha limitado a varios atletas”, señaló.
El entrenador explicó que la problemática no se limita al deporte adaptado, sino que también alcanza a competidores de levantamiento de pesas, fútbol y otras disciplinas.
Viajar a competencias implica cubrir transporte, hospedaje, alimentación y otros gastos relacionados con la preparación. En diferentes casos, estos costos terminan siendo absorbidos por las propias familias o mediante apoyos particulares.
Emmanuel, por ejemplo, ha contado con el respaldo de su familia y de comerciantes que han contribuido para que pueda participar en competencias.
Rodríguez sostuvo que competir fuera de Quintana Roo no representa un lujo para quienes buscan avanzar deportivamente, sino una parte necesaria de su preparación.
“Estando fuera vas a generar un poquito más de confianza a la hora de competir”, explicó.
Enfrentarse a deportistas de otros estados, añadió, permite adquirir experiencia, medir el nivel competitivo y llegar mejor preparado a escenarios nacionales.
Ahora la atención está puesta en Guadalajara. El objetivo inmediato es conseguir una medalla y disputar el oro en lanzamiento de jabalina.
Emmanuel todavía tendrá un año más dentro de la categoría juvenil mayor, pero el reto posterior será mayor: continuar mejorando sus marcas y acceder a competencias de mayor nivel.
Su futuro deportivo, advierte su entrenador, dependerá del entrenamiento y de sus resultados, pero también de algo mucho más básico: tener los recursos suficientes para salir de Quintana Roo y competir.



