Por Victoria Castro Chávez
Cancún.- Desde hace dos días aproximidamente ciudadanos estadounidenses comenzaron a promover las cancelaciones de las reservaciones que hicieron para visitar este destino turístico, a consecuencia de la alerta que emitió el gobierno de Estados Unidos contra nuestro país por la supuesta inseguridad que priva en algunos entidades, incluyendo Quintana Roo.
De acuerdo con personal del área de reservaciones de algunos centros de hospedaje, principalmente de la zona hotelera, se han comenzado a recibir las indicaciones de cancelación por parte de ciudadanos estadoundenses ante el warning que emitió el presidente Donald Trump, pues la inseguridad que se les ha hecho creer propicia esa decisión. toda vez que se magnifican los hechos de seguridad, cuando en realidad la zona turística se mantiene tranquila.
En este marco de convencimiento el turismo estadounidense mantiene sus dudas e inquietudes respecto a la inseguridad pero, al mismo tiempo, cuestionan la calidad de los productos que se comercializan, principalmente en los bares toda vez que les ha llegado información de que son bebidas adulteradas que han causado la muerte de algunas personas, sobre tod, en la Riviera Maya.
Y es que el pasado 22 de este mes el Departamento de Estado de EU advirtió a los ciudadanos de ese país acerca del riesgo de viajar a ciertas partes de México debido a las continuas actividades de organizaciones criminales.
De acuerdo con Expansión.mx, los estados con advertencia son Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Colima, Guerrero, Quintana Roo y Veracruz.
«Las alertas de viaje no reflejan la naturaleza de nuestras relaciones bilaterales con un país. Son parte del compromiso que tenemos de informar y proteger a los ciudadanos estadounidenses que viajan y residen fuera de nuestras fronteras», se indicó en un comunicado.
Estados Unidos emite alertas de viaje para muchos países del mundo. Actualmente tiene vigentes 39 de estas advertencias.
Esta es una actualización de rutina que sustituye la Alerta de Viaje emitida el 8 de diciembre de 2016. El Departamento de Estado revisa sus alertas de manera regular para asegurarse que sean válidas y estén al día.





















