Columna Ámbar.
Por Dominga Calles Alatorre
Chetumal.- Esperanza para Mario Villanueva. La visita del presidente Andrés Manuel López Obrador al sur de Quintana Roo, trajo entre las promesas de mayor desarrollo y visibilidad económica a Chetumal un halo de esperanza para el futuro jurídico del ingeniero Mario Villanueva Madrid.
Es claro que de igual manera existen múltiples pendientes políticos, por ejemplo, el desaseo contable que dejó Carlos Joaquín en las arcas quintanarroenses o el manto de protección que tenían algunos de sus colaboradores, mismos que ahora se pelean entre ellos al estar expuestos ahora sí a los rayos solares del escarnio público, como en finanzas o en el municipio de Solidaridad.
Pero es de justicia y de caballeros atender también la promesa de celeridad jurídica a favor de Villanueva Madrid, quien estuvo con todo apoyando a la causa electoral de la 4ta transformación en el proceso en el que se llevaron recientemente el triunfo en Quintana Roo.
En un tiempo en el que las ingratitudes políticas están a la orden del día, la respuesta y solución positiva para el ingeniero, podría ser el garbanzo de a libra que en los próximos días brille entre tanta oscuridad.
Se aplica Regidor othonense. Poco se puede decir de bueno de la labor de los muchos regidores en los 11 municipios de Quintana Roo, pero un joven abogado chetumaleño, mismo que lleva en el linaje las buenas maneras del arte del derecho, destaca sobremanera pues se ha enfocado en temas que incluso a los diputados locales y funcionarios estatales les ha dado miedo entrarle, o cuando lo han intentado se le ha ido a pique el barco.
Se trata de Héctor Pérez Rivero, quién está dando cátedra de diplomacia y temple quirúrgico al timonear causas tan demandadas por la gente cómo llevar la dirección de tránsito a manos del Ayuntamiento capitalino y el trabajo con los grupos de moto repartidores de Chetumal.
Ambos son temas espinosos en donde se ha visto que los diputados, funcionarios de movilidad, de seguridad y otras dependencias involucradas guardan distancia, aparentemente por temblarles la mano, aunque es más evidente que lo hacen por conveniencia al llevárselas llenas a los bolsillos en pago por su inacción cómplice.
Por ello, Héctor Pérez Rivero está navegando en aguas bravas, de esas que templan a los buenos marineros y está llevando muy bien la ruta, tal y como lo demuestra el que ya varios representantes de moto repartidores están trabajando con él en la búsqueda de mejorar las condiciones laborales de sus agremiados, pero sin perder de vista que se trata de una ruta de navegación que debe entregar buenas bitácoras a la ciudadanía que entre otras muchas cosas ha exigido la regulación y el empadronamiento de este servicio.
Quien nada debe nada teme y el empadronamiento vendría a abonar a la seguridad pública que tanto se anhela mejorar en Othón P. Blanco, por ello las negociaciones son un punto positivo de partida que lleva por el momento, muy buenos vientos en vela.
Asignaturas pendientes en el SNTE. Mucho se espera de la nueva dirigencia de la Sección XXV del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Quintana Roo, en correspondencia con el respaldo que recibió para lograr su triunfo en las pasadas elecciones internas que además fueron históricas al ser la primera vez que los maestros pudieron votar de manera directa, sin delegados de por medio.
Las maestras y maestros, acostumbrados a evaluar todo, evidentemente esperan que, en un primer diagnóstico a su casa, la Sección XXV, se logren detectar las deficiencias y fallos que han heredado de Fermín Pérez Hernández, pero de igual forma se tenga la disciplina para corregir.
Tras las caras tristes de algunos profesores que eran afines a otros candidatos, vino el llamado de unidad por parte del recién nombrado líder José Arimael Salas Alcocer, para hacer del magisterio uno solo y le han respondido positivamente.
No obstante, los elefantes en el salón de clases del magisterio quintanarroense son las matemáticas del sindicato y no son pocos los que andan con un pie en los extraordinarios tratando de que sus cuentas cuadren para entregarlas al nuevo Comité Ejecutivo que llega con lupa y calculadora en mano revisar que la tarea encomendada a los salientes haya sido bien hecha.
El magisterio quintanarroense está más activo que nunca y busca recuperar su fuerza, así lo mostraron al llenar el auditorio en la toma de protesta, a la que en las primeras filas estuvieron muchas maestras y maestros formadores de ya varias generaciones de alumnos y se les notaba el orgullo y alegría.
Con Dulce María González Angulo, como Secretaria Técnica A se vislumbra un buen equilibrio para el futuro sindical, de ese tamaño es el compromiso y los ojos de las maestras y maestros de Quintana Roo estarán puestos en el desempeño en clase que vaya llevando la dirigencia, listos eso sí, para intervenir y enmendarles la plana de ser necesario.






















