En política, los movimientos importantes nunca son casualidad. Cada paso tiene un cálculo, un objetivo y, sobre todo, una lectura de fondo. Tal es el caso de Eric Arcila Arjona, diputado local de Morena, quien este lunes solicitó licencia temporal a su curul —aprobada por unanimidad con 24 votos a favor por el Pleno de la XVIII Legislatura—, en lo que se perfila como uno de los movimientos políticos más estratégicos en la segunda mitad del gobierno de Mara Lezama Espinosa.
De acuerdo con fuentes cercanas al Ejecutivo estatal, Arcila asumirá este miércoles 1 de octubre como Jefe de la Oficina de la Gobernadora, cargo desde el cual operará directamente en la coordinación de proyectos clave y en el diseño de la estrategia de cierre de administración rumbo al final del quinquenio.
Un operador probado en distintos frentes
A sus poco más de 30 años, Eric Arcila ha construido una trayectoria política sólida dentro del morenismo en Quintana Roo. Fue director del Instituto de la Juventud de Cancún (2019-2022), titular del Instituto Municipal del Deporte (2021-2024) y, en las elecciones locales de 2024, arrasó en las urnas con 46 mil 108 votos, consolidándose como uno de los perfiles con mayor respaldo ciudadano al ganar la diputación por el Distrito 7.
Durante su paso por el Congreso, Arcila presentó iniciativas enfocadas en el desarrollo social, el impulso a la juventud y el fortalecimiento institucional, lo que reforzó su imagen como legislador con visión operativa y política. Su desempeño ha sido reconocido públicamente por la gobernadora, quien también elogió su labor al frente de la extinta Comisión para la Juventud y el Deporte (Cojudeq).
Movimiento con doble intención política
Aunque oficialmente el nombramiento busca fortalecer el cierre de la administración estatal, la realidad es que este movimiento también tiene un claro propósito político: posicionar a Arcila como una de las cartas fuertes de Morena para competir por la presidencia municipal de Benito Juárez.
Desde la Jefatura de la Oficina, Arcila no solo estará al tanto de las decisiones estratégicas del Ejecutivo estatal, sino que también fortalecerá sus vínculos con sectores empresariales, sociales y políticos, ganando exposición pública y capacidad operativa. Su cercanía con Mara Lezama —quien lo ha mantenido como parte de su círculo más estrecho— refuerza la idea de que el nombramiento es, en realidad, un movimiento de proyección política a mediano plazo.
Refrescamiento del gabinete y señales de sucesión
La salida de José de la Peña —quien asumió como magistrado del Tribunal Superior de Justicia— abrió la puerta a este reacomodo, pero también es un reflejo de la estrategia de Mara Lezama para refrescar su equipo rumbo al final de su mandato. En los próximos meses se espera que otros movimientos ocurran dentro del gabinete, en un intento por cerrar con resultados, cohesionar a su equipo político y preparar el terreno electoral.
Con la llegada de Eric Arcila al gabinete, Mara apuesta por un perfil joven, con experiencia operativa, capital político y lealtad probada. Y aunque oficialmente su misión será “cerrar proyectos”, en los hechos su nombre comienza a sonar con fuerza como parte de la nueva generación de liderazgos que buscarán mantener el control político de Morena en el principal bastión electoral del estado: Cancún.
En política, los relevos estratégicos no se hacen pensando en el presente, sino en el futuro. Y en ese tablero, Arcila Arjona se convierte hoy en uno de los alfiles más valiosos del proyecto político de Mara Lezama.






















