Ciudad de México.- A medida que las casillas cierran sus puertas en todo México, las encuestas de salida y proyecciones preliminares sugieren una participación ciudadana notablemente baja en las inéditas elecciones para renovar a los integrantes del Poder Judicial. Estudios como el realizado por Enkoll para EL PAÍS y W Radio estimaban, previo a la jornada electoral, que apenas un 22.9% de los electores con conocimiento de la fecha de los comicios y alta probabilidad de votar, acudirían a las urnas.
Esta cifra contrasta marcadamente con la participación observada en las elecciones presidenciales, que suelen rondar el 60%. Los expertos señalan que la falta de conocimiento general sobre los candidatos, en su mayoría figuras anónimas para el gran público, podría ser un factor clave en esta baja afluencia. Solo un 23% de la ciudadanía, según la misma encuesta, afirmó conocer o haber escuchado sobre los aspirantes a ministros, magistrados y jueces.
El Instituto Nacional Electoral (INE) ha enfrentado un desafío logístico «sin precedentes» en la organización de este proceso electoral, que implica la elección de casi 2,700 impartidores de justicia. Aunque el INE ha reportado una alta instalación de casillas a nivel nacional (99.5% según la presidenta de Morena, y 95.18% según el INE al corte de la mañana), los reportes de incidentes, incluyendo violencia en Chiapas que impidió la instalación de algunas casillas, han sido una constante durante la jornada.
Se espera que el INE ofrezca resultados preliminares de participación ciudadana alrededor de las 23:00 horas de este domingo. Sin embargo, el conteo final de votos y los resultados definitivos, debido a la complejidad del proceso, no se darán a conocer hasta el próximo 15 de junio. La transparencia del escrutinio y cómputo se ha buscado garantizar con la transmisión por internet y la instalación de cámaras en los lugares donde se realizan los cómputos.
La incógnita ahora reside en el impacto que esta previsible baja participación tendrá en la legitimidad percibida de los resultados, ya que cerca de dos tercios de la población (62%) considera que los resultados no serían representativos si no se alcanza una participación similar a la de las elecciones presidenciales, es decir, alrededor del 60%.





















