Opinión/CATARSIS
-La decisión para la designación de la titularidad de la ASEQROO para el periodo 2024-2031, dependerá de un poder legislativo integrado por un 68 por ciento de mujeres. ¿Confirmaran el empoderamiento de las mujeres en puestos de primer nivel?
Historia.
La que continuaría escribiéndose en esta era de empoderamiento de las mujeres en espacios de decisiones y poder, nunca antes visto en la vida pública y política de Quintana Roo, ante la cercanía del 50 aniversario
de la conversión de territorio federal a Estado Libre y Soberano, a consumarse el próximo 8 de octubre.
Y es que, sin desestimar la capacidad de los profesionistas varones con legítimas aspiraciones (Manuel Palacios Herrera, Miguel Zogby Cheluja Martínez, Raúl Cazares Urban y Carlos Alberto Rodríguez Prieto), los integrantes de la XVII Legislatura del Congreso de Quintana Roo, tienen en sus manos una decisión crucial, dado que, el máximo órgano fiscalizador en la Entidad, por vez primera tiene de frente una amplia posibilidad de ser conquistada por una dama.
Luego de que la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta, presidida por Luis Ángel Gómez Balam, entrevistarán a las y los aspirantes al cargo de la Titularidad de la Auditoría Superior del Estado, en un ejercicio transparente y abierto a la ciudadanía, sentados en una mesa de diálogo equitativo y de igualdad de condiciones, donde cada quien expuso su visión sobre el futuro —al menos para los próximos 7 años— de la entidad garante del manejo eficiente y en apego a las leyes fiscales y administrativas de los recursos públicos, se notó la experiencia, preparación, capacidad y trayectoria de los rostros postulantes, en la cual sobresalió la participación de dos mujeres que han levantado la mano para dirigir la ASEQROO: María del Pilar Ayala Ramírez y María Luisa Alcérreca Manzanero.
No obstante, en una terreno donde parece ser que competencia se ha reducido entre dos mujeres profesionales de buen temple y carácter, pero en el que María del Pilar Ayala Ramírez aventaja por ser una aspirante sin ataduras políticas, se convierte en una fortaleza bastante positiva para dicho organismo autónomo. Caso contrario con relación a María Luisa Alcérreca Manzanero, cuyo pasado con el PRI-PAN, PRD y ahora con el PVEM, se incrustan en su camino como negativos determinantes para dirigir una instancia que debe cuidarse de etiquetas relacionadas a círculos partidistas.
Cabe señalar que María del Pilar Ayala Ramírez, abrió al público su basto bagaje curricular de manera contundente y convincente, abanderada con un doctorado en sistema anticorrupción y justicia y con trayectoria intachable de más de 30 años en el servicio público federal y estatal, con énfasis en temas relacionados al crisol de la fiscalización de recursos públicos.
Asimismo, denoto su profundo conocimiento al estar inmersa por más de 20 años en actividades y funciones de auditoría relacionadas a las áreas técnicas financieras, siendo esta una experiencia sobresaliente pues es el eje medular de un órgano fiscalizador.
En su intervención, resaltó manera clara, precisa y concisa la importancia de continuar con las reformas iniciadas, con enfoques basados en resultados y la implementación de tecnologías avanzadas en el rubro de la fiscalización financiera.
Y finalmente, la reconocida y destacada fiscalizadora acumula casi 7 años al despachar en la Secretaría Técnica, por lo que conoce a palma las entrañas de la ASEQROO, lo que implicaría una transición con una adaptación eficaz, ágil y rápida de la operatividad y funcionamiento del ente gubernamental.
EDICTUM: Sería este próximo miércoles cuando por la cúpula del Poder Legislativo se desprenda «humo blanco», en un inter durante la Sesión Plenaria, mismo donde los diputados votarán para la designación del nuevo titular de la ASEQROO, quien fungirá por un periodo de tiempo de 7 años a partir del primer día del mes de septiembre de 2024.
Si bien la designación conlleva una relevancia muy importante, la votación reflejara un hecho inédito sobre la trascendencia del papel de las mujeres en puestos de primer nivel. Y la situación no está para menos, pues de los 25 legisladores, 17 son mujeres y únicamente 8 son hombres, circunstancia que, además que re-confirma el valor actual de las mujeres, donde ellas tendrán el veredicto final, para así avanzar firme y continuar con el estigma social y bastante popular: «mujeres apoyando a mujeres». Imperioso, además, resaltar que, en el estricto sentido ético y moral de no ser «juez y parte», la diputada del Partido Verde Ecologista (PVEM), deberá abstener su voto con inclinación a la aspirante María Luisa Alcérreca Manzanero, por su parentesco familiar. De no hacerlo, su actuación no será honesto, mucho menos correcto.
Con una supremacía femenina del 68 por ciento en el poder legislativo, se decidirá si una homóloga en género, , una mujer, ocupará la titularidad de la ASEQROO.
En tal sentido, bien valdría la pena que —como se dice coloquialmente— las y los diputados le den preferencia «a los de casa«, para un relevo tenue y sin contratiempos, como sería el caso de la designación de
María del Pilar Ayala, quien, de no suceder una «infortunio» para la ASEQROO, estaría quedando en las mejores manos por las razones expuestas líneas atrás de este escribiente.
En días pasados se recordará el mensaje claro de la también histórica primera gobernadora mujer, Mara Lezama Espinosa, quien su discurso durante el evento «Presentación de la Verificación Oficiosa Virtual a las Obligaciones de Transparencia» organizada por el IDAIPQROO, expresó: «Somos un gobierno transparente, honesto y de cuentas claras para el pueblo de Quintana Roo; vamos por el camino correcto», por lo que, en la búsqueda de ese primer lugar nacional en rendiciones de cuentas claras, *la ASEQROO es una institución aliada para alcanzar objetivos comunes: ser un estado transparente y de cuentas claras al pueblo.
Y, en ese anhelo, por arribar y anclar a buen puerto, nada mejor que una mujer inmersa en la tripulación para seguir transformando paradigmas.
¡La moneda está en el aire!






















