Pretende actual líder permanecer al frente del gremio, a costa de lo que sea
Chetumal.-El Sindicato Único de Trabajadores de la CAPA renovará dirigencia el próximo 9 de agosto, sin embargo, el proceso está plagado de irregularidades, puesto que su actual líder, Antonio Torres Ávila, pretende permanecer en el cargo, del cual se ha valido para ingresar a familiares y amigos a trabajar a esta dependencia estatal.
Torres Ávila se ha valido de su encargo para amedrentar a los trabajadores de CAPA que no firmen para su permanencia como Secretario General del SUTECAPA, a pesar de que el propio reglamento del sindicato establece que nadie de la comitiva actual puede volver a formar parte de la nueva administración.
La situación es que, a regañadientes, Antonio Torres ha lanzado la convocatoria para elecciones, sin embargo pretende sacar ventaja al establecer como sede el SUTAGE, a pesar de que, desde siempre, las elecciones y asambleas del Sindicato de CAPA siempre se han realizado en las instalaciones de ese gremio.

Las garantías que fueron gestionadas para bien de los trabajadores por el ahora occiso Marco Tulio Sansores Medrano han sido tirados por la borda por Antonio Torres, quien no conforme con pedir cuota para quienes ingresan a trabajar a la CAPA, y dar preferencia a familiares y amigos suyos y de los delegados, tampoco de preocupa por gestionar prestaciones que les corresponden a los agremiados, como lo es el bono por riesgo covid.
Agremiados del SUTECAPA piden la intervención de las autoridades para evitar que las elecciones próximas del Sindicato continúen plagadas de irregularidades, pues el actual Secretario General pretende permanecer en el puesto, incluso pisoteando el propio reglamento del gremio, que establece un periodo de 3 años para que un integrante de comité vuelva a pertenecer a otra representación.
Se espera que la Junta de Conciliación y Arbitraje, la Cofepris y todas la instancias correspondientes permanezcan vigilantes de este proceso, del cual ya se ha dado mucho de qué hablar, precisamente por la «mano negra» que prevalece.





















