Justino Dziu
Al titular del Fonatur, Javier May Rodríguez, pareciera que se le está haciendo bolas el engrudo.
Por si hiciera falta ponerle un obstáculo más a la culminación exitosa del tren maya, ahora, gracias a su desidia, le agrega una raya más al tigre: la falta de pago a los propietarios de terrenos -con títulos en mano- comprendidos en el tramo seis, a quienes aun no les liquidan el saldo económico de los terrenos que les fueron afectados.
En su escritorio, permanecen los documentos en los cuales la dependencia a su cargo -con firma, sello y demás protocolos- se compromete a liquidarles a la brevedad posible la segunda parte del pago convenido.
Van transcurridos siete meses y los inconformes no ven para cuándo vayan a cumplirles ese compromiso.
Lo que más tiene en vilo a los denunciantes, es que ya partieron su terreno en dos partes y se anuncia con mucha pompa las fechas del inicio para las operaciones del tren mientras a ellos nadie les dice cuándo les cumplirán el trato que acordaron.
Este fin de semana, por cierto, los ejidatarios de Santa Elena, ubicado en el mismo tramo seis de las vías férreas, cercano a la estación en Chetumal, anunciaron que Fonatur está en negociación con ellos para comprarles seis hectáreas más, a un costo de dos millones de pesos cada una.
Detalle que, para los propietarios inconformes y vecinos de dicho ejido, pone en evidencia aun más la falta de voluntad de la dependencia para cumplirle a quienes aun les debe.
“Fonatur se compromete, pero no cumple con lo acordado”, reprocharon a viva voz los denunciantes.






















