Perspectivas / Columna Invitada
Comer elotes sancochados, caminar en los tianguis, abrazar a las mujeres y luego limpiarse con toallitas sanitarias, es la estrategia del más fifí del gabinete, el titular de la Secretaría del Bienestar, Pablo Bustamante en su búsqueda de la presidencia municipal de Benito Juárez.

Relacionado con el despojo millonario de propiedades inmobiliarias en Cancún al lado de su amigo, Gustavo Miranda, el ahora super secretario del Bienestar, se le ha metido en la cabeza convertirse en la corcholata preferida de Mara Lezama.
Aunque “Pablito” no sabe qué es el bacal y para que sirve, sus asesores le dijeron que, con los millones de pesos autorizados por el Congreso para la SEBIEN, le da y le sobra para alcanzar el Ayuntamiento de Benito Juárez.
Ya lo dijo Julián Ricalde, con dinero baila el pueblo y en eso ha convertido la Secretaría del Bienestar con su programa «despensero«, en las palabras del diputado sin partido, Ricalde.
Pablo ha diseñado el camino para alcanzar esa posición, desde la elaboración de casacas y gorras con los logotipos del Partido Verde que dirigió, las tarjetas del bienestar de color verde y otras guinda, para darle por su lado a Morena; hasta irse a comer un elote en los tianguis de Cancún, lo que jamás de los jamases habría hecho.
El fin justifica los medios.
Según una investigación de Latinus en 2021 que dirige el periodista Carlos Loret de Mola, el entonces líder del PVEM, Pablo Bustamante Beltrán y el presidente del Congreso de Quintana Roo en ese entonces, Gustavo Miranda García, encabezaron una mafia especializada en despojos inmobiliarios a través de juicios laborales amañados.
Tras esa revelación, el ahora titular de SEBIEN calificó el hecho como parte de una “guerra sucia” a unos días de arrancar las campañas para presidentes municipales en Quintana Roo ese año.
Lo cierto, es que todo el caso quedó documentado, del cómo se apropiaron de un departamento con valor de 13 millones de pesos en la torre Maioris de Cancún.
Hoy Pablo Bustamante se pasea tranquilamente por los tianguis comiendo elotes y con esa desvuergüenza y desparpajo que da la impunidad, busca ser presidente municipal de Benito Juárez.
¡Vaya, vaya!























