Hace más de 12 años, cuando fue presidente municipal de Benito Juárez por el PRD, pintó de amarillo toda la infraestructura municipal. Ni las lámparas del alumbrado público se salvaron.
Este comentario surgió en relación con su intervención en el Congreso del Estado en relación con la derogación de la Ley de Imagen Pública que limita el uso de pintura de diferente color para identificar los bienes del estado.
En septiembre de 2011 fue más notoria la decisión del hoy diputado sin partido por usar la infraestructura municipal para propaganda política al usar el color amarillo, el de su partido en ese entonces, en todos los bienes municipales.
Patrullas, camiones recolectores de basura, luminarias y todo aquello que se cruzaba en el camino se volvió amarillo.
Por ello, muchos consideran que su crítica en el Congreso no tiene credibilidad. Que si tiene razón o no, eso es otro tema.






















