Kantunilkín.— La violencia alcanzó de manera brutal al municipio de Lázaro Cárdenas a tan solo unas horas de que el alcalde Nivardo Mena Villanueva rindiera su primer informe de gobierno. Una balacera registrada en la comunidad rural de Santa Melba dejó como saldo a dos jóvenes ejecutados, entre ellos el sobrino del presidente municipal.
De acuerdo con los primeros reportes, las víctimas fueron perseguidas por sujetos armados a bordo de motocicletas, hasta que finalmente fueron alcanzadas y asesinadas en plena vía rural.
Las personas ejecutadas fueron identificadas como Emir P. C., de 21 años, y Randi M. C., de 15 años, originario de Holbox y sobrino del propio alcalde Nivardo Mena.
Violencia al alza en el municipio
El ataque ocurre en un contexto de creciente inseguridad que, desde hace meses, la población ha denunciado sin obtener respuesta efectiva de las autoridades. Habitantes de diversas comunidades aseguran que existe un grave repunte de la violencia en la zona, pero que los hechos suelen ser minimizados o catalogados como “aislados” por las autoridades municipales.
Malestar social
El doble asesinato ha generado consternación e indignación entre la ciudadanía, que exige se atienda de inmediato la situación antes de que la violencia siga escalando. “No se puede seguir ocultando lo que está pasando en Lázaro Cárdenas”, expresaron vecinos de Kantunilkín.
Silencio oficial
El propio presidente municipal, Nivardo Mena, intentó evitar que el hecho trascendiera públicamente, aun cuando una de las víctimas era parte de su familia. Este silencio ha sido interpretado por la población como una falta de sensibilidad y un intento de maquillar la realidad de un municipio golpeado por la inseguridad.
Con este nuevo episodio, Lázaro Cárdenas se suma a la lista de municipios de Quintana Roo donde la violencia arrecia y la exigencia ciudadana es clara: atender de raíz la inseguridad y dejar de ocultar la realidad que enfrentan las comunidades.






















