#CANCÚN, Q. Roo.— En una emotiva ceremonia que resaltó el poder del deporte como símbolo de identidad y resistencia cultural, las Diablillas Mestizas de Hondzonot fueron invitadas de honor en el partido entre los Tigres de Quintana Roo y los Conspiradores de Querétaro, celebrado en el estadio Beto Ávila de Cancún.
El homenaje, realizado antes del arranque del encuentro, reconoció el legado de este equipo femenil indígena originario de la zona maya del municipio de Tulum, conocido por jugar descalzas y portar su vestimenta tradicional en cada partido de softbol.
Entre aplausos del público y gestos de respeto por parte de ambas escuadras profesionales, las jugadoras pisaron el diamante para tomarse la fotografía oficial, recibir obsequios del club anfitrión y compartir con la afición una noche que quedará marcada en su historia.
Manuel Jiménez Pio, manager del equipo, agradeció la invitación y aprovechó para destacar que las Diablillas han luchado durante más de ocho años para abrirse camino en el deporte nacional. “Es un gusto y una emoción estar aquí. Agradecemos a la señora Carla Valenzuela, al señor Fernando y a toda la gente de los Tigres por esta oportunidad. Nos sentimos parte de Quintana Roo, y las Diablillas representan a nuestra cultura con orgullo”, dijo.
Pio también expresó su deseo de que este tipo de experiencias se repliquen en las comunidades mayas. “Soñamos con que equipos profesionales como los Tigres algún día visiten Hondzonot. Sería muy especial para nuestra comunidad”, compartió. Además, adelantó que buscará el respaldo de autoridades para gestionar la construcción de un estadio digno para las Diablillas en su pueblo natal, como reconocimiento al trabajo y perseverancia de estas mujeres.
El evento no solo evidenció el crecimiento del softbol femenil indígena, sino que también dejó abierta la posibilidad de fortalecer el vínculo entre el deporte profesional y las raíces culturales de Quintana Roo.






















