EL PUNTO SOBRE LA I
TULUM.- Desde su llegada en el 2013 a Tulum, Diego Castañón Trejo fue cobijado por el extinto Marciano Dzul Caamal, con quien no solo hacia negocios inmobiliarios, sino que también fraguó un plan político para ascender primero a la presidencia municipal y posteriormente a la gubernatura, ese era el plan antes del fallecimiento del auténtico político maya en marzo del 2023.
En el 2021, cuando Marciano Dzul Caamal ganó la presidencia municipal, llevó como suplente al imberbe Diego Castañón, a quien después de la toma de posesión lo nombró Tesorero, con mira a trabajar por la reelección para que en el 2027 el fallecido Marciano fuera el primer candidato maya a la gubernatura de Quintana Roo; pero para fortuna de Castañón y desgracia del grupo político de Marciano, este falleció de un cáncer de páncreas en marzo del 2023.
Desde entonces, los despojos políticos del compacto grupo de “Marcianos”, empezó a dividirse, primero con la poca representación de la diputada Silvia Dzul Sánchez, así como la ambición de la viuda Ileana Canul, quien a última hora logró hacer negociaciones con el grupo foráneo representado por Castañón, que con los auténticos residentes de Tulum.
Con la visión de desaparecer todo aquello que oliera a Marciano Dzul, Diego Castañón empezó una campaña contra la familia Dzul Caamal y Dzul Sánchez, para borrar todo liderazgo de ellos y apropiarse de la estructura electoral que le costó al difunto tanto muchos años de formación.

Lógicamente, los residentes que conocen de política sabían que no había mucho qué esperar de Diego Castañón, ya que se trata en realidad de un empresario y futbolista frustrado que nació lejos de Tulum, allá en la Ciudad de México. No tiene arraigo, no conoce nada de la historia de los mayas, la lucha que tienen los ciudadanos tulumnenses por la posesión de la tierra en contra de los latifundistas y los empresarios voraces.
Comentan los empresarios locales que “mientras nuestros ancestros mayas de Tulum hoy trabajan de sol a sol para comer maíz y frijoles, su presidente municipal es de gustos exquisitos, pues él sólo gusta de pedir cortes finos, de los mejores restaurantes internacionales de Tulum”.
Aunque ya fue presidente en sustitución de Marciano Dzul, hoy en su segunda oportunidad a Diego Castañón se le ve desesperado, tratando de legitimarse ante la sociedad tulumnense, en esa desesperación se le ve hacer toda clase de ridiculeces, y dejando a un lado, aún más, a Tulum y a sus habitantes, sumidos en el abandono y el desprecio.






















