El aspirante a la coordinación distrital advierte que las estructuras políticas y los recursos económicos no deben imponerse sobre los liderazgos sociales y comunitarios.
JMM.– La disputa interna de Morena por la coordinación del Distrito Federal 02 comienza a generar cuestionamientos sobre las condiciones de competencia entre aspirantes y el espacio que tendrán los representantes de las comunidades indígenas en las decisiones del partido rumbo al proceso electoral de 2027.
David Gómez Tox, presidente del Frente Cívico Quintanarroense y aspirante a la coordinación distrital, planteó que el proceso debe desarrollarse bajo condiciones de igualdad, sin que el peso de las estructuras partidistas o los recursos económicos termine por desplazar a quienes han construido su trayectoria desde el trabajo social y comunitario.
El señalamiento cobra relevancia en un distrito que comprende Tulum, José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto, Bacalar y Othón P. Blanco, con cabecera en Chetumal, donde la presencia de comunidades mayas constituye un elemento importante de su composición social y cultural.
Para Gómez Tox, la representación indígena no debe limitarse al cumplimiento de un requisito administrativo o a la inclusión simbólica de personas pertenecientes a pueblos originarios. Consideró que debe traducirse en oportunidades reales para participar en las decisiones políticas y acceder a espacios de representación.
En ese sentido, sostuvo que Morena debe reconocer la identidad, la lengua y la participación de las comunidades mayas al momento de definir quién encabezará los trabajos políticos del partido en el Distrito 02.
El aspirante también cuestionó las posibles ventajas de quienes cuentan con mayores recursos económicos, equipos de operación política o estructuras previamente consolidadas, frente a ciudadanos cuya participación se ha desarrollado principalmente mediante actividades sociales y comunitarias.
Aunque no señaló directamente a otros contendientes ni presentó pruebas de irregularidades específicas, sus declaraciones colocan bajo discusión los mecanismos que Morena utilizará para garantizar condiciones equitativas en su proceso interno.
Gómez Tox defendió su aspiración como resultado de una trayectoria de participación ciudadana y aseguró que busca representar a sectores sociales que, a su juicio, no siempre encuentran espacios dentro de las decisiones partidistas.
La controversia también abre una cuestión de fondo: la diferencia entre elegir una coordinación interna de Morena y postular una candidatura federal sujeta a las disposiciones electorales sobre acciones afirmativas indígenas. Aunque ambos procesos pueden estar políticamente relacionados, no necesariamente se rigen por las mismas reglas.
Por ello, será importante conocer los criterios de selección establecidos por Morena y determinar qué disposiciones específicas contempla para garantizar la participación indígena en la coordinación distrital.
Mientras avanza la definición de sus representantes territoriales, Morena enfrenta el desafío de demostrar que sus mecanismos internos ofrecen condiciones de participación equitativa y que la inclusión de los pueblos originarios se refleja en sus decisiones, más allá del discurso político.



