Por: Salvador Pérez Hernández
Bacalar. Los “grillos” bacalarenses priistas, actúan “como caballos desbocados”, apurados unos por elegir a “su candidato” a la gubernatura y otros por posicionarse como “pre candidatos”, sin respetar los tiempos electorales, violentando disposiciones de la Ley Electoral de Quintana Roo y evidenciando indisciplina al Partido Revolucionario Institucional (PRI)
Así es posible observar a “damas”, con ínfulas de forjadoras del municipio 10, haciendo alarde de contar con respaldo político en las altas esferas de ese partido en franca campaña electoral adelantada. Del mismo modo que otros actores a la sombra de ese poderoso Instituto Político pretenden amedrentar a los aspirantes de sectores y organizaciones recorriendo comunidades, pintando parques y repartiendo refrescos, buscando la aprobación popular en maniobra electoral por la Presidencia Municipal, en abierto desdén de quién hoy ocupa esa alta posición política.
En el mismo sentido y expresando el argot político; “los grillos del patio se están saltando las trancas” al pronunciarse abiertamente por un “precandidato” u otro, y así unos corren tras Mauricio Góngora Escalante, otros se dicen férreos defensores del proyecto político de José Luis “Chanito” Toledo, y muchos más expresan pertenecer al grupo político de Carlos Joaquín González.
Obvio que todos esos disques dirigentes de organizaciones políticas: tanto del partido, filiales y adherentes, violentan las reglas del PRI, ya que no se ha emitido convocatoria que defina las bases para el proceso de selección de candidatos, dejando de lado la “Lealtad, Institucionalidad y Disciplina partidaria”
La desesperación es tal, que los grupos políticos del partido en mención, sin comprender la importancia que tiene el exigir el respeto a la soberanía, libertad y autonomía municipal, así como el cumplimiento de los derechos, claramente estipulados dentro de los estatutos y reglamentos de ese Instituto Político; que favorecen al crecimiento y fortalecimiento de los cuadros y de su militancia, optan por la clarividencia al tratar de acertar en quien obtendrá la candidatura, en busca de “una buena sombra que les cobije”, renunciando en ese acto, a las prerrogativas que les corresponde como cuadros de ese partido.
A decir de muchos “chetumaleños”; si los políticos bacalarenses están muertos, Bacalar es y seguirá siendo, no una colonia de Chetumal como ostentosamente se le llama, sino el patio trasero del municipio capitalino, una especie de vertedero, donde los grupos políticos que no logren incrustarse en la administración estatal o municipal, serán enviados a ocupar cargos de alta dirección, desplazando a los políticos locales de ese insigne municipio
Es por eso que se susurra que en Bacalar los cuadros de ese partido, “corren como caballos desbocados”, apurados unos por elegir a “su candidato” a la gubernatura y otros por posicionarse como “precandidatos” a la Presidencia Municipal, ignorando estatutos y reglamentos partidistas, bajo el supuesto de arriesgar el todo por el todo, sin percatarse que de no construir acuerdos políticos sólidos, al interior de ese Instituto Político, que involucren a una fuerza política bacalarense “viva” con los interlocutores de “alto nivel partidista”, corren el riesgo de que “se les dé atole con el dedo” y estarían destinados a ser “advenedizos en su propia tierra”.
Entonces, aun hay tiempo para recomponer el camino, enderezar el barco y transitar por la vereda cuyo final se encuentra frente al céntrico parque municipal.





















