Por Victoria Castro
Cancún.- La aparente calma a la violencia que se vive en el municipio de Benito Juárez, demuestra nulos resultados por parte de las autoridades policiacas, desde las municipales, estatales y federales que no han podido frenar esos ilícitos y menos devolverla la tranquilidad a la sociedad.
De acuerdo con el canciller de la prelatura Cancún-Chetumal, Luis Antonio Jacob, existe preocupación en la Iglesia ante el resurgimiento de los hechos delictivos en lo que puede considerarse el corazón de Cancún, como es la zona hotelera en donde el pasado fin de semana se registró una balacera.
El clérico dijo que la falta de resultados en las acciones contra la violencia demuestra el nulo efecto de la presencia de elementos federales, estatales y municipales cuya ausencia y efectividad pone en riesgo a la sociedad de esta ciudad que tampoco puede tomarse la justicia por su propia mano porque puede resultar contraproducente.
Recordó que la propia Iglesia, la ciudadanía y los empresarios han hecho constantes llamados para lograr una mayor seguridad pero no se ven los resultados y lo peor es que a estas alturas ya no se sabe a quien acudir para exigir mejores condiciones de paz y tranquilidad, sobre todo, porque resurgió la violencia luego de unas semanas de tranquilidad.





















