Chetumal.- Hay políticos que hacen circo, maroma y teatro para atraer reflectores y tratar de influir en el ánimo de las personas. Hay otros que han consolidado su carrera o son tan conocidos que buscan caminar con perfil bajo.
Los profesionales, los que tienen los pies sobre la tierra, saben cuál es el momento justo en aparecer ante los medios.
Sin embargo, hay otros que son aprendices, novatos, con el ego tan alto que creen saberlo todo y con todas sus ínfulas andan de aquí para allá, tratando de engañar a quienes se dejan o se lo permiten.
Cierto, están en su derecho, como todos, pero también tienen obligaciones y coherentes con lo que hacen y dicen.
Y en eso ha llamado la atención Manuel Pérez Alavez, el que se puso el mote de “El Toro de Chetumal”, lo dicho, para justificar su estilo atrabancado, irrespetuoso y agresivo.
Pérez Alavez logró colocarse como aspirante independiente a diputado local y con ese estandarte anda en busca de seguidores con propuestas tales como regresar el “candado” de 10 años de residencia para ocupar cargos públicos en el gobierno estatal.
El está compitiendo para un cargo de elección popular, y apenas tiene año y medio en Quintana Roo. Así de congruente.
Otro tema que anda explotando es la eliminación de la Dirección de Recuperación de Adeudos y Ejecución Fiscal de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, mismo que fue aprobado por el Congreso por mayoría precisamente para qua haya un órgano que sea mediador y en apoyo de consumidores que por alguna situación quedaron como morosos y puedan seguir como consumidores ordenados.
La verdad es que hay que analizar con mucho cuidado quienes quieren vender espejitos y piedritas de colores. En términos taurinos, aprender a diferenciar entre un toro y un buey.






















