TULUM, Quintana Roo.—La disminución en la afluencia de visitantes a la Zona Arqueológica de Tulum continúa generando afectaciones económicas entre comerciantes y artesanos de la zona, quienes reportan un incremento en el cierre de negocios debido a la caída en las ventas y los elevados costos de operación.
Rufino Hernández Jiménez, integrante del Centro Artesanal Tulum, informó que el complejo llegó a contar con 71 locales ocupados por artesanos y comerciantes; sin embargo, actualmente solo alrededor de 18 continúan en funcionamiento.
“Hoy en día ya somos pocos los que seguimos trabajando; muchos han tenido que cerrar porque no hay turismo y las ventas ya no alcanzan para sostener los gastos”, expresó.
De acuerdo con el artesano, la reducción del flujo turístico ha provocado un deterioro progresivo en la actividad comercial de la zona, obligando a numerosos locatarios a abandonar sus espacios ante la imposibilidad de cubrir gastos fijos.
La crisis también se refleja en el mercado de rentas comerciales. Hernández Jiménez explicó que algunos locales que anteriormente alcanzaban precios cercanos a los 25 mil pesos mensuales actualmente se ofrecen entre los 7 mil y 10 mil pesos, aunque la falta de clientes sigue dificultando que los espacios sean ocupados.
Los comerciantes consideran que la situación podría empeorar si no se recupera el número de visitantes que llegan al principal atractivo turístico del municipio.
Además de la baja turística, señalaron que enfrentan dificultades relacionadas con impuestos, permisos, trámites y otros requisitos administrativos que incrementan los costos de operación para los pequeños negocios.
Ante este panorama, hicieron un llamado a las autoridades para implementar medidas que permitan simplificar los procesos administrativos y reducir la carga burocrática que enfrentan los emprendedores y comerciantes locales.
Los locatarios sostienen que una estrategia de recuperación turística y mayores facilidades para la actividad comercial podrían contribuir a evitar el cierre de más establecimientos y preservar las fuentes de empleo que dependen del turismo en la zona arqueológica.
La situación ocurre en un contexto donde diversos sectores vinculados al turismo han manifestado preocupación por la disminución de visitantes registrada durante los últimos meses en Tulum, uno de los destinos más importantes de Quintana Roo.




