Por Victoria Castro Chávez
Quintana Roo.— El motor turístico de Quintana Roo atraviesa un momento delicado. Los datos oficiales de afluencia correspondientes al mes de agosto confirmaron una desaceleración en los principales polos vacacionales del estado, con caídas anuales tanto en el flujo mensual como en el acumulado de los primeros ocho meses del año y un impacto especialmente severo en Tulum.
Las cifras de agosto y el balance de enero a agosto muestran un escenario de contracción para dos de los destinos más emblemáticos del Caribe mexicano.
Tulum encabeza la caída más drástica, al registrar un desplome de 39% en agosto y acumular un retroceso de 34% en lo que va del año. Esta contracción coincide con una reestructuración de rutas aéreas comerciales y ajustes operativos de aerolíneas que utilizan el Aeropuerto Internacional de Tulum.
Cancún, principal puerta de entrada del turismo internacional a Quintana Roo, reportó una disminución de 10% en agosto, mientras que en el periodo comprendido entre enero y agosto acumuló una baja de 6%.
Este enfriamiento en la llegada de visitantes también se reflejó en una menor ocupación hotelera promedio durante el verano, que rondó el 60%, situándose por debajo de las expectativas iniciales de algunos representantes del sector.
Especialistas de la industria turística, cámaras empresariales y prestadores de servicios locales han señalado diversos factores estructurales y coyunturales que podrían estar influyendo en la desaceleración turística de Quintana Roo.
La menor demanda y los factores de ocupación por debajo de lo esperado han coincidido con decisiones de aerolíneas nacionales e internacionales de reducir frecuencias o suspender determinadas operaciones en terminales de la región, como ocurre actualmente con los ajustes anunciados para el Aeropuerto Internacional de Tulum.
A ello se suma la competencia de otros destinos del Caribe, que han recuperado conectividad y mantienen ofertas dirigidas a mercados como Estados Unidos y Canadá, dos de los principales emisores de turistas hacia Quintana Roo.
Otro factor señalado por representantes del sector es el incremento en los costos asociados a las vacaciones, desde hospedaje y transportación hasta los boletos de avión.
También persisten problemáticas relacionadas con la movilidad terrestre, las controversias entre diferentes modalidades de transporte, la saturación de algunos puntos turísticos y la presencia variable de sargazo en las costas, factores que pueden incidir en la experiencia de los visitantes.
Ante este escenario, prestadores de servicios y organismos empresariales han planteado la necesidad de fortalecer las estrategias de promoción, mantener precios competitivos y diversificar la oferta turística de Quintana Roo de cara a la temporada de invierno y al cierre de 2026.



