Chetumal.-Perdieron sus cosechas en 2012 y 2013 por exceso de lluvias, y en este 2014 campesinos de tres municipios enfrentan una dura sequia y también el acoso de una paraestatal del gobierno federal, que amenaza con embargarles su patrimonio si no pagan poco mas de 10 millones de pesos que adeudan.
Son alrededor de 140 Productores de granos básicos de Felipe Carrillo Puerto, Bacalar y Othón P. Blanco, han sido notificados del procedimiento judicial iniciado en su contra desde tribunales de Yucatán, de parte de la Financiera Nacional de desarrollo Agropecuario, Rural, forestal y pesquero, antes financiera Rural.
Que amenaza con embargarles sus tierras y su maquinaria agrícola
Sin embargo en voz de su representante legal Álvaro Ramírez Mendoza, 140 productores de granos básicos del centro y sur del estado advirtieron que no pagarán los poco más de 10 millones de pesos que le adeudan a la financiera rural, para estatal del gobierno federal.
El argumento es que no cuentan con los recursos necesarios porque además de perder sus cosechas por las lluvias atípicas de 2013 y la sequia del 2014, no pudieron tener acceso al seguro por siniestros.
Esto último, según Ramírez Mendoza, por la irresponsabilidad de los representantes de la financiera rural, que no depositaron a tiempo el pago de los seguros a Pro agro, también para estatal del gobierno federal, que rechazó cualquier responsabilidad y se deslindo de cualquier indemnización para estos campesinos.
“La financiera Rural no pago la parte que les correspondía de la cobertura del seguro con los créditos de nosotros, la cobertura iba dentro del crédito que ya habíamos contraído con la financiera pero no lo pago y nos deja en desventaja”.
Ramírez Mendoza señaló que existe responsabilidad de la Financiera Rural, porque dentro del crédito que se les autorizó estaba especificado que una parte estaba etiquetado para el pago de los seguros, y de manera irregular el organismo financiero no deposito el dinero
Y cuando pretendió hacerlo por el aumento de lluvias, Proagro no acepto alegando el vencimiento del plazo.
Comentó que esta situación los deja con un grave problema porque además de ya no contar con cultivos, en poco más de 2 mil hectáreas, no tienen dinero para iniciar con la siembra, y solo les queda la mencionada deuda por más de 10 millones de pesos.
Planteo que la única posibilidad de que puedan responder a esa deuda es que la financiera rural, acepte otorgarles otro crédito por la misma cantidad para poder trabajar sus tierras, comercializar sus granos y entregar las utilidades.






















